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Blog

19 enero, 2018

De comunicación empresarial y vídeo online

19 enero, 2018|

La periodista y consultora Cristina Aced (@blogocorp) trabaja en comunicación empresarial corporativa desde que consiguió sus primeras prácticas remuneradas y desde entonces no ha abandonado esta área, que considera apasionante. Además, es docente y conferenciante en empresas y en centros universitarios como la Universitat Oberta de Catalunya, la Universitat Pompeu Fabra (UPF), TecnoCampus y la Universitat Abat Oliba CEU, así como doctora (PhD) en Sociedad de la Información y el Conocimiento por la UOC.

Según tu experiencia como docente, ¿qué valoran más las empresas en materia de comunicación?

Las empresas cada vez valoran más la actitud y no solo las aptitudes. Valoran, sobre todo, la iniciativa, las ganas de aprender y de mejorar y la predisposición ante el trabajo. Todo lo demás se puede aprender. En un ámbito que cambia tan deprisa como la comunicación digital, es importante tener curiosidad y ser un poco autodidacta para mantenerse siempre al día. Y las empresas cada vez son más conscientes de eso. En cuanto a conocimientos, creo que buscan profesionales que se muevan con soltura en el entorno digital de la comunicación empresarial y, en este sentido, tener un blog y una presencia activa en redes puede ayudar a demostrar la valía.

¿Y qué consideras tú clave en la comunicación empresarial?

Las bases de la comunicación empresarial no han cambiado: conocer al público y ser capaz de ponerse en su piel, tener claros los objetivos y los mensajes, elegir los canales más adecuados. Con Internet, lo que cambia son los formatos y los canales, el tono de la comunicación y, lo más importante, el hecho de que la red iguala a emisor y a receptor. Ahora las marcas y sus audiencias están al mismo nivel y pueden conversar de tú a tú. Otra cosa es que lo hagan.

¿Qué hay que tener en cuenta a la hora de elaborar contenidos para la web o las redes sociales de una empresa?

Como en todo proceso comunicativo, también en el digital, hay que tener claros los objetivos, conocer a los públicos, definir bien los mensajes y elegir los canales más adecuados para transmitirlos. Quizá lo que cambia con Internet es que las audiencias tienen un papel aún más importante: la empatía es esencial para conectar con los públicos. Si somos capaces de ponernos en su piel a la hora de crear los contenidos y estamos atentos a lo que les gusta, analizando regularmente qué funciona mejor, tendremos más posibilidades de éxito.

¿Qué posibilidades tiene el formato vídeo en el periodismo y la comunicación online?

La imagen y el vídeo son los formatos que mejor funcionan hoy en día. Cada vez se consume más vídeo en dispositivos móviles, así que es un formato que aún tiene mucho recorrido e iremos viendo cómo evoluciona para adaptarse a las nuevas pautas de consumo: el vídeo en vertical, de corta duración, impactante, etc.

¿Hay futuro para los jóvenes que estudian actualmente Periodismo en las facultades españolas?

¡Por supuesto! Hay muchas salidas. Más allá de los medios de comunicación, que siguen siendo una opción, hay que estar abiertos a otros ámbitos: ¡la comunicación empresarial corporativa es apasionante! Yo la descubrí en mis primeras prácticas remuneradas y desde entonces no he dejado de trabajar en este ámbito.

¿Tienes entre manos la escritura de un nuevo libro sobre periodismo o comunicación?

Tengo varios proyectos editoriales entre manos. Por una parte, estoy preparando una nueva recopilación de posts del blog, con contenidos actualizados y ampliados. También estoy trabajando en un proyecto colaborativo sobre comunicación empresarial interna. Y estoy inmersa en la difusión de los resultados de mi tesis doctoral sobre cómo usan las grandes empresas los medios sociales. ¡Espero que en el 2018 vean la luz todos estos títulos!

Especialización en los canales de comunicación de la empresa

12 enero, 2018|

La comunicación de la empresa, en su vertiente interna y externa, ha de saber manejar los conceptos de segmentación y especialización en relación a los objetivos estratégicos de la firma. En este sentido, conocer las audiencias a las que dirige los mensajes, las informaciones y los contenidos que genera es fundamental para no perder comba reputacional, credibilidad y efectividad.

Desde el punto de vista reputacional, si desde la actividad que acometa nunca ofrece más materiales, servicios o soluciones que las que encaja el cliente o entrega el proveedor, ¿por qué iba a proceder de una forma distinta a la hora de informarle o de notificarle los avances corporativos o de producto en la relación digital que mantenga con ellos? Desde este punto de vista, es interesante marcar una estrategia paralela de avances en las comunicaciones que prevea quiénes son los destinatarios en cada caso de las mismas, la periodicidad con la que se les va a informar y la temática especializada en sincronía con la segmentación practicada en la base de datos de la compañía.

Así, la credibilidad de los mensajes ganará enteros, porque aparejarán un interés a priori por parte de quien los reciba o, cuanto menos, una predisposición a leerlo o a que no le moleste la recepción de los mismos. También su efectividad aumentará enteros, porque serán aceptados, leídos, compartidos u opinados con criterio; ganarán autoridad, visibilidad y posicionarán las de la compañía en relación a su actividad dentro de un segmento de productos y servicios equivalente a la que marquen en el ámbito offline.

Si la empresa aplica estos criterios de comunicación, conociendo bien de antemano las audiencias potenciales de sus comunicaciones por canales, obtendrá el retorno favorable desde los prismas analizados. Y tendrá que aplicar esta metodología en las newsletter que remita a sus clientes; en la dinamización de los contenidos que publique en sus medios propios y dinamice posteriormente en sus redes sociales con los perfiles y líderes de opinión más predispuestos a interactuar con las temáticas especializadas en cada caso; y con los medios de comunicación, estructurados a su vez en secciones y periodistas especializados en cada de una de ellas, que estarán más receptivos a contemplar en su agenda de previsions temas de interés, novedades y contenidos cercanos a su especialización que al de otro compañero de la mesa de redacción.

@os_delgado

Movimiento #metoo desde el análisis de Virginia P. Alonso

10 enero, 2018|

El feminismo del movimiento #metoo ha creado controversia para unos y ha levantado ampollas para otros. La periodista Virginia P. Alonso lo aduce al hetero patriarcado todavía existente, sobre todo, en los medios de comunicación encargados de transmitir la información sin una visión de unidad hacia la sociedad. La codirectora de Público y presidenta de la Plataforma en Defensa de Libertad de Información (PDLI) también ha analizado su propia carrera periodística y qué han supuesto las redes sociales en el trabajo de los periodistas.

¿Cómo definirías la profesión de periodista en pocas palabras?

La defino por el compromiso con la audiencia que adquiere el profesional y por la responsabilidad de informar y de contar veraz y honestamente. Cualquiera no vale para este trabajo.

¿Qué balance haces de tu carrera?

En estos años de trabajo he percibido cómo la cambiado el periodismo a través de la tecnología. Empecé a trabajar con 19 años mientras estudiaba y lo hacía con máquina de escribir, imagínate. El balance que hago es magnífico y sorprendente, ya que nunca me hubiera imaginado acabar donde estoy, sino como una plumilla más. La vida te pone retos y yo los acepté, aunque al principio me diera vértigo. Y me fui dando cuenta que desde los puestos de responsabilidad he podido hacer el periodismo en el que creo, te da la oportunidad de decidir honestamente.

¿Cuál es la salud actual de la libertad de información en nuestro país?

Es una salud precaria por diferentes situaciones. Una de ellas es la crisis económica, que ha llevado a creer que los sueldos nunca volverán a ser más altos, lo que condiciona que la calidad de la información no sea elevada, ya que si, por ejemplo, un freelance quiere decir la verdad y no le dejan, tiene que callar para que no le echen. La otra, la crisis de valores, la persistente intromisión del gobierno para coartar la libertad de información con un detonante muy claro: el 15M, que puso entre las cuerdas a los políticos. A partir de ahí ha habido mucha restricción en las redes sociales bajo pena. También para los periodistas. Lo que llamamos las leyes mordaza. El profesional se ve amedrantado y los medios no tienen dinero para pagar abogados cuando son querellados.

¿Qué opinión tienes sobre el uso que se hace de la información a través de las redes sociales?

Hay mucho ruido en las redes por el mal uso que hace mucha gente de ellas. Lo importante es saber filtrarlo para informarte correctamente y no tomar las redes como fuente de información, lo que supone peligro de desinformación.

¿Cómo se deben comunicar los temas políticos?

La tarea de los periodistas en la información política es presionar a los políticos para que hagan bien su trabajo desde una perspectiva social (lo que pueda aportar positivo a la sociedad).  El problema es que se hace información política según la línea editorial de cada medio y mucho periodismo de declaraciones. Y lo importante no es lo que dicen, sino lo que hacen.

¿Cuáles han sido las claves de Público para conseguir una mayor audiencia?

Determinar sus editoriales bandera: feminismo, medioambiente desde la sostenibilidad, violación de derechos humanos y digitales, flujos migratorios, vigilancia política, etc. También hemos cambiado la organización del periódico.

¿Qué opinión te merece el movimiento #metoo y su comunicación a través de los medios?

A pesar de que las declaraciones de las mujeres francesas fueron poco afinadas, vivimos en una sociedad heteropatriarcal y los medios visibilizan ese tipo de aristas (que se haya quejado una minoría de mujeres) en lugar del movimiento en sí y su fuerza. Porque siempre venden ese tipo de cosas como cosas sin importancia de mujeres y de personajes del espectáculo. Por ello debemos ir a una, de manera universal y unánime y no fragmentarnos como busca el movimiento #metoo.

Por @casas_castro

Foto: Público

Herramientas innovadoras para periodismo de trinchera

8 enero, 2018|

Desde que se originó la incursión de la tecnología en las rutinas periodísticas, la profesión ha experimentado notables cambios. Los periodistas de trinchera han sustituido las plumillas por las herramientas 2.0 para reforzar su comunicación y utilizan distintas plataformas, con el fin de enriquecer el mensaje que más tarde difundirán.

De modo que el periodismo móvil  ha dado un paso para ser más eficaz, presentar y organizar mejor la información. Así, han surgido nuevas herramientas digitales con este propósito, para allanar el terreno del profesional hacia esta dirección. Aplicaciones de inteligencia artificial, creadas por desarrolladores, cuya misión es facilitar la labor del periodista. Grabar y transcribir entrevistas, redactar artículos, capturar fotografías con dispositivos móviles de forma profesional y ordenar la correspondencia electrónica son algunas de las funciones disponibles a través de estos instrumentos novedosos.

TapeACall o Recording son aplicaciones útiles, porque permiten grabar las conversaciones para que los periodistas puedan tener registradas las entrevistas telefónicas en sus móviles, con el fin de que puedan transcribirlas más adelante o se las puedan enviar por correo electrónico para archivarlas en su ordenador.

Astro estructura el correo electrónico de los profesionales de la comunicación, aplicando criterios de prioridad a través del asistente artificial Astrobot. A través de un chat envía recordatorios para dar seguimiento a los mensajes y en caso de que no te interese el e-mail, te da de baja de listas no leídas. Lo novedoso de esta herramienta es que incluye el uso de inteligencia artificial para organizar la información y ofrecer asesoramiento sobre la gestión del correo.

HappyScribe facilita la tarea de transcripción de grabaciones de audio y video en formato escrito. Es de gran utilidad para periodistas y profesionales de otros sectores en todo el mundo,  porque transcribe en más de 100 idiomas e incluye funciones de edición y software de encriptación para proteger dichas grabaciones.

Enlight Videoleap para los editores de vídeo o camarógrafos de calle es una opción muy práctica, símil a Premiere o Avid, pero adaptada a los smartphones. Perfecta para publicar vídeos en los canales sociales de forma inminente. Ofrece funciones avanzadas de edición de vídeo para móviles y su interfaz es muy intuitiva, ya que permite sumar textos y audios de manera sencilla. Para agregar nuevos medios solo hay que tocar la pantalla y utilizar los dedos para editar y mover el video.

Focos captura fotos profesionales desde el teléfono. Con una interfaz, parecida a la que ofrece el modo de retrato de iPhone, se puede agregar el efecto bokeh, para suprimir el fondo y focalizar un objeto o sujeto. Además, presenta una función 3D que brinda diferentes opciones de lentes para mejorar las imágenes.

27 diciembre, 2017

La televisión arriesgada que busca Borja Terán

27 diciembre, 2017|

El periodista Borja Terán (@borjateran) se quedó enganchado a la televisión desde su infancia, a finales de los años 80, cuando se programaban espacios arriesgados y que buscaban marcar la diferencia. Hoy le cuesta encontrar eso, una televisión arriesgada, en una parrilla que va a lo seguro y que repite éxitos internacionales. Actualmente Terán escribe a diario sobre la pequeña pantalla y redes sociales en lainformacion.com.

¿Qué importancia tuvo la televisión en tu infancia?

De pequeño tenía curiosidad por muchas cosas y la canalizaba a través de la televisión de finales de los años 80, que era una televisión arriesgada y creativa. Me llamaba mucho la atención los programas raros que se hacían, como Cajón desastre, una oda a la imaginación y a la creatividad, un motor cultural diverso. Para mí era como un parque de atracciones. Y cada vez fui conectando más con los medios de comunicación.

¿Por qué decidiste estudiar Periodismo?

Nunca me planteé un objetivo a través del periodismo. Simplemente me gustaba la televisión y posteriormente me había enganchado a la radio a través de un programa que hacía Julia Otero en los 90, La radio de Julia, en el que tomaba pulso a la sociedad. Era eso o estudiar arquitectura, otra de mis pasiones. Pero, al final, me metí a periodismo, ya que las matemáticas siempre se me dieron peor y yo era de los que se compraba el periódico antes de ir a clase. De siempre tuve inquietud por la trastienda del periodismo.

¿Qué diferencias encuentras entre la televisión que se hacía antes y la de ahora?

Chicho Ibáñez Serrador ya pronosticó en 1992 en un prólogo del Un, dos, tres…responda otra vez, donde solía hacer autocrítica sobre su programa y sobre la pequeña pantalla, que la llegada de la competencia televisiva haría que se homogeneizara la parrilla y se tendiera a arriesgar menos. Con la revolución de los contenidos, los anunciantes comienzan a irse de la televisión y cambia el modelo. Por ejemplo, en Telecinco para Nochebuena ya no se hace un programa especial, sino que se programa Frozen. No es una televisión arriesgada. Van a tiro hecho con un éxito cinematográfico en lugar de gastar dinero en un evento. La televisión es menos arriesgada porque hacer televisión cuesta mucho dinero y desde la crisis las televisiones miran mucho qué producen para no fracasar y perder la inversión. Eso ha propiciado que se lancen solo formatos respaldados por un éxito fuera de España.

¿Cómo ves la vuelta de un formato como Operación Triunfo, que tuvo éxito y que murió con los años, o Gran Hermano, que ha empezado a caer este año?

Los jóvenes no se fueron de la televisión, sino que fue la televisión la que les abandonó. De hecho, la televisión ha fomentado unos personajes de jóvenes poco profundos, vacíos y poco reconocibles. Es difícil sentirse identificado. Ahora los jóvenes se encuentran a otros jóvenes como ellos en YouTube. Y, de repente, llega Operación Triunfo con un casting con el candor de la verdad, chavales de barrio, no guapos de manual, y traslada su emisión 24 horas a YouTube, reenganchando a la tele a los jóvenes. En las televisiones privadas un beso entre dos chicos se muestra de manera prefabricada o esperpéntica, incluso con clichés que la sociedad ya ha superado, sin naturalidad. Y en OT se ha visto ahora de una manera mucho más natural, aunque no es algo nuevo, ya que en una serie tan mítica de La 1 como Anillos de oro ya se mostró hace más de 30 años en prime time un personaje homosexual realista. Esa es la diferencia con Gran Hermano, en donde ya solo se presentaban personajes que querían ser estrellas de ciertos programas de Telecinco o ganar dinero fácil en bolos de discoteca, pero que no son un retrato de lo que es la audiencia.

¿Cómo será la televisión en unos años?

Habrá dos tipos de televisión: una lineal y de acompañamiento con directos como La Sexta y otra bajo demanda, en la que el público se siente partícipe del contenido. No obstante, ha cambiando el soporte, pero nunca cambiará la importancia de contar historias con mirada propia. Esa es la esencia del periodismo y la televisión, como consigue Salvados de Jordi Évole, un programa político de éxito, que hace más de diez años parecía imposible en un prime time y que ha conseguido ser referente gracias a incorporar lo mejor de las narrativas televisivas clásicas al periodismo.

¿Qué han supuesto las redes sociales en el mundo del periodismo?

Las redes sociales son una valiosa ventana para el mundo del periodismo pero, al mismo tiempo, también son un imparable caudal de información tóxica y falsa. El periodista tiene que filtrar esa información, dar perspectiva y aplicar contexto para que el espectador, oyente o lector extraiga sus conclusiones propias. Vamos, la esencia del periodismo de siempre en un nuevo escenario. El problema para los medios está en que por culpa de dictadura del clic, de la que debemos escapar, pierdan la perspectiva.

Por @casas_castro

El papel de la agencia de comunicación: hitos de 2017 y básicos para 2018

18 diciembre, 2017|

La agencia de comunicación también ha tenido un 2017 con sobrados motivos para hacer balance en lo que se refiere a las tendencias de trabajo detectadas, de las que se desprenden algunos básicos a tener en cuenta para el año entrante.

Los trabajos propios de lo que muchos encasillan en el lado oscuro, han estado marcados por el resurgimiento con fuerza de los servicios periodísticos tradicionales de gabinete de prensa, la consolidación de Instagram como red social clave en las relaciones públicas y por la recuperación del papel del periodista como gestor de contenidos en plataformas tradicionales y digitales a disposición de los clientes y marcas. Con todo, podemos resumir en 4 los titulares que ha dejado el año:

  1. Segmentación. Los medios de comunicación y los blogs cada vez están regidos por una mayor demanda de especialización, que ha sido tenido en cuenta por los contenidos y citas noticiables dinamizadas por las agencias.
  2. Personalización. Los mensajes, en la línea especializada referida, se personalizan hasta el extremo de trabajar trajes a medida para la primera audiencia destinataria de los mismos, esto es, el redactor, jefe de sección o bloguer@ en cada caso. La información no es patrimonio de los periodistas, pero son éstos los que todavía tienen la capacidad de filtrar lo que es noticiable o no; aunque también lo hacen los especialistas que manejan audiencias propias capaces de tener más influencia que la sección específica dentro de un medio de comunicación.
  3. Especialización. Marcas y empresas han acompasado la capacidad especializada de los destinatarios de su actualidad con los receptores de la misma, en una apuesta clara por la externalización de sus departamentos de comunicación y marketing. Las pymes, por su parte, han optado por fórmulas mixtas basadas en la consultoría y planificación estratégica inicial para la posterior puesta en marcha del trabajo por el equipo designado para tal fin en la disciplina interna de las compañías.
  4. Consolidación. La agencia de comunicación como actor protagonista de las relaciones entre empresas y de éstas con los medios de comunicación tradicionales y digitales ha subido un nivel de consciencia en este 2017. Ya forma parte del ecosistema natural de la organización de empresas y marcas, así como de la relación que mantienen éstas desde sus respectivos departamentos de marketing con los equipos que se integran desde fuera en su organigrama estratégico,

Para 2018, nos quedamos con un listado de básicos para mejorar el plan de ruta iniciado en 2017:

  1. La necesaria implementación recurrente de hojas de estilo en las empresas que incluyan los ejes de comunicación interna y externa para que todos los departamentos se conciencien del papel fundamental que tienen en la difusión de conocimiento al exterior.
  2. Comunicación transversal. Recurrir más y mejor a las fortalezas que unen los mensajes entre empresas y marcas del mismo ámbito para subrayar los valores que proyectan y los ejemplos prácticos que benefician a la sociedad.
  3. Relaciones públicas. Fortalecer el sentido tradicional de los contactos en la era de los influencers, con el objetivo de realzar el valor de los expertos, los líderes de opinión y las fuentes especializadas de cada sector, mediante campañas de contenido, eventos y  noticias propiciadas a partir de los hitos de actualidad que las condicionan
Posted by @os_delgado o @360gradospress

“Soy muy defensora de los hilos de Twitter”

15 diciembre, 2017|

El contenido y saber adaptar las posibilidades del dispositivo a la historia. Estos son los dos imprescindibles del periodismo móvil de calidad, según valora la periodista Ana I. Bernal-Triviño (@anaisbernal), que habla a sus alumnos de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC) sobre cómo aprovechar las nuevas tecnologías para informar adecuadamente. Bernal-Triviño también escribe para ElDiario.es y Público y saca tiempo para dar rienda suelta a su talento como ilustradora en 1000historias.

¿Cómo defines el periodismo en pocas líneas?

El periodismo, para mí, solo puede ser periodismo si cumple una función social. El resto es publicidad, es propaganda, es estar manejados por el poder. El periodismo tiene el deber de señalar, de denunciar, de dar voz a los que no la tienen, de provocar cambios, de vigilar y cuestionar el sistema cuando falla. El problema es que ahora incluso defender los mismos derechos humanos o derechos fundamentales de nuestra Constitución parece un acto radical, porque así se ha transmitido desde los medios. La ausencia justo de periodismo es lo que hace consolidar la corrupción, la reducción de derechos y la represión. Y eso, que parece poca cosa, es lo que puede afectar nuestras vidas para siempre.

¿Cuáles son las claves para hacer periodismo móvil eficaz y de calidad?

Lo bueno del periodismo móvil es que te lanza a la calle, te aleja de la mesa y del despacho y te pone en contacto con otras compañeras y compañeros. Las claves para hacer buen periodismo móvil ni siquiera son en un 100% tener el móvil último modelo y todos los accesorios disponibles. Puedes hacer buen periodismo móvil con un dispositivo Android, con tu aplicación nativa de vídeo y registrando el sonido con el micrófono del auricular. Lo que hace buen periodismo móvil es el contenido y saber adaptar las posibilidades del dispositivo a la historia. Detectar que hay coberturas muy especiales que se adaptan a la perfección al periodismo móvil, como los directos o las manifestaciones, por ejemplo. O situaciones de difícil accesibilidad, o porque resulta menos violento para un entrevistado hablar al móvil que a una cámara tradicional. Desde la Universitat Oberta de Catalunya organizamos el #MOJOBCN, el primer encuentro con experiencias de periodismo móvil en España y pusimos sobre la mesa las experiencias de periodistas en sus coberturas.

¿Qué han aportado las herramientas digitales al trabajo de periodista?

Permiten hacer mejores narrativas de las noticias, experimentar, hacer llegar el mensaje de formas más creativas, adaptadas a nuevos dispositivos y a nuevas formas y hábitos de lectura. Y, junto a eso, otro aporte importantísimo es que ha permitido desarrollar estas nuevas narrativas e incluso proyectos periodísticos a un coste muy bajo. Son medios que han aprovechado conocer todos estos avances de herramientas de cualquier tipo para crear su medio, para desarrollarlo e, incluso, para salvar distancias como no tener un espacio físico donde encontrarse el equipo (con el ahorro económico que ello supone). En conclusión, estas herramientas digitales han promovido, sobre todo, innovar. Tanto en nuevos medios como en nuevas narrativas.

¿Qué nos puedes contar acerca de tu libro Herramientas digitales para periodistas?

Empecé a descubrir en publicaciones extranjeras cómo se usaban de forma habitual herramientas periodísticas y comencé a ver si se aplicaban en nuestro país. Y me parecía necesario hacer un libro que fuese más allá de una recopilación sencilla de herramientas. Por una parte, que se clasificaran por las tareas que como profesionales realizamos: organización, edición y difusión de la información y, dentro de esa estructura, por necesidades. Y, por otro lado, que contase con la voz de los profesionales que las utilizaban. En qué momento decidieron incorporarlas a sus trabajos y por qué, además de mostrarnos en qué noticias las usaban y qué ventajas y aporte daban a la información. Era como la parte práctica a todas esas herramientas.

¿Es posible contar una información en tan solo 280 caracteres de Twitter? ¿Qué hay que tener en cuenta para conseguirlo?

Depende de la información. Es como si hablásemos de titulares. ¿Podemos contar una información en un titular a cinco columnas de un diario impreso? Es otra limitación de espacio. Probablemente no toda, pero sí lo más importante, que para eso es un titular. Eso es Twitter. Esa misma destreza y ejercicio de titular bien es lo positivo de esta red social. A partir de ahí, ¿se puede contar más? Por supuesto, de la misma manera que en prensa, visualmente, existen espacios para destacar más o menos otros contenidos de la información. En el caso de Twitter hice una investigación donde mostraba la adaptación de géneros periodísticos a la red social. A eso se suma la creación de hilos. Soy muy defensora de los hilos. La gente pocas veces hace clic en un enlace, pero sí lee un hilo. Soy defensora de los hilos porque quienes usan Twitter ya dejaron atrás la época del blog, asimilan la nueva narrativa de esta red y es una forma eficaz de trasladar el mensaje. La gente decide si abrir el hilo o no y permite hacer una crónica de un hecho de una forma rápida y eficaz.

¿Cuál es el estilo de tus ilustraciones?

La verdad es que solo dibujo cuando siento que tengo la necesidad de hacerlo. Y empecé también porque mi hermana me regaló un Samsung Galaxy Note, que tiene un lápiz incorporado para dibujar. Porque nunca he tenido opción a dibujar en ordenador con lo que conlleva. Por eso siempre digo que el móvil me cambió la vida, laboralmente. Empecé por dibujar a Lorca, que era el protagonista de algunos de mis artículos en prensa más leídos y la gente comenzó a pedirme libretas, mochilas y tazas de lo que iba dibujando. Es un estilo más basado en símbolos, en conceptos clave.

¿De qué manera dibujas palabras en tus ilustraciones? ¿Qué te gusta transmitir a través de ellas?

Me gusta insistir en ideas que puedan provocar la reflexión y el análisis. Por eso junto al dibujo me gusta siempre destacar alguna frase, muy directa, que sea como un toque para quien la lea y que le lleve más allá de lo que yo pueda representar en la imagen. Ahora quiero desarrollar una línea con mensajes más feministas, basados en los artículos que he publicado más hasta ahora sobre este tema.

¿Qué recibe un usuario cuando solicita uno de tus cuentos personalizados? ¿De qué manera narras a través de ellos?

1000historias fue un proyecto que creé hace dos años, cuando los medios no me dejaban escribir, porque cuando trabajas desde Málaga, fuera del circuito de Madrid, publicar cuesta muchísimo. Como me gusta escribir decidí que la gente me contara su historia y yo le diese forma en libros personalizados. Es un regalo que dura para siempre, un relato vital de las vidas de las personas más allegadas y queridas para nosotros, acompañadas de fotografías y de collages simbólicos personalizados que yo misma realizo. Lo más emocionante de este proceso son las clientas que vuelven, que hacen más encargos para otros familiares o incluso aquellos casos en los que el libro han sido para padres y para abuelas y para pedir matrimonio. El hecho de vincular a 1000historias con una de las partes y personas más queridas de sus vidas ha sido lo más emocionante.

¿Algo más que desees añadir?

La necesidad de un periodismo que luche por la igualdad, de un periodismo que no blanquee ni a maltratadores, ni agresores, ni corruptos, ni fascistas, ni racistas. Que todos los medios de comunicación asuman que tienen también una función educativa, que tienen que señalar las injusticias y crear una opinión pública en defensa de nuestros derechos y valores para crecer como una sociedad madura en la que nos respetemos y donde no se fomente el odio y en la que realmente el conocimiento nos permite ser personas libres y tomar decisiones responsables democráticamente.

Por @casas_castro

“Hay muchos estereotipos del periodista ‘millenial’ que me gustan”

1 diciembre, 2017|

Trasladarse de Alcoy a Estados Unidos con parada temporal en Madrid no es decisión fácil para cualquier persona. Pero si eres joven y te dedicas a una profesión que requiere de bagaje experimental y de sacarse las castañas del fuego como es el periodismo no te supone tanto problema. O al menos así lo considera Emilio Doménech (@Nanisimo), un periodista apasionado del cine y de la política que ha podido instalarse en Nueva York para unificar sus dos gustos temáticos y escribir sobre ellos.

¿Por qué quisiste dedicarte al periodismo? ¿Qué te atraía de esta profesión?

Siempre me había gustado escribir, pero lo cierto es que nunca pensé en el periodismo como carrera porque tenía muy metido en la cabeza que quería dedicarme a la ingeniería. De hecho, empecé la carrera de Aeronáutica Técnica y no fue hasta que empecé a escribir sobre cine y series y a aficionarme a seguir la actualidad en Twitter que supe que el periodismo era realmente mi vocación. Lo que de verdad me atrajo es el frenetismo de la información, esta idea de que cada día hay algo nuevo que contar y de que tienes que comunicarte lo mejor posible para que lo que te entusiasma o interesa pueda llegar a mucha gente de la forma más clara y concisa posible. Y si eres el primero en hacerlo, pues mejor.

¿Por qué decidiste mudarte de Alcoy a Estados Unidos para continuar tu formación como periodista?

Primero me mudé a Madrid, que es donde hice la carrera de Periodismo. Lo de Estados Unidos era un sueño que yo tenía desde niño porque mi hermana había estudiado el instituto allí y culturalmente es un lugar que siempre me ha atraído muchísimo. Una vez fui creciendo como periodista sabía que mi oportunidad de dar el salto que yo quería dar como periodista solo lo conseguiría si lograba cruzar el charco para aprender de los mejores. De ahí que quisiera estudiar en una universidad estadounidense. Además, siempre me había querido dedicar al vídeo y sabía que en Estados Unidos iban a ser capaces de ofrecerme una formación mucho más profesional y moderna en lo que refiere al periodismo digital y de vídeo que en España. Y creo que no me equivoqué. He aprendido muchísimo y todo se lo debo a mis dos años de formación en Boston University.

¿Qué significa ser un periodista millenial?

En realidad, lo de periodista millennial no es un concepto como tal, es más una forma de poner contexto a mi personalidad. Hay demasiados estereotipos sobre los millennials, pero hay muchos de ellos que me gustan y que creo que se adaptan muy bien a mí. Soy nativo digital, un adicto a las redes sociales. Me mueve crear de todo sin parar, odio hablar por teléfono y quizá mis amigos te digan que soy un pelín egocéntrico. Eso es todo muy millennial, creo.

¿Cómo se vive el cine en el país en el que se encuentra su Meca?

De forma mucho más cómoda y espectacular. Lo que más impresiona de vivir en Estados Unidos y poder disfrutar del cine es ver la cantidad de opciones que tienes para disfrutarlo. Salas IMAX, asientos reclinables, comida durante la película, el sonido más avanzado. Son todo opciones que te pueden gustar más o menos, pero que hacen que la experiencia del cine esté siempre a la vanguardia y que siga siendo una pasada compartir ese apagado de luces con más personas, aunque cada vez se hable más y se mire más el móvil. Por otro lado, hay muchos más círculos cinéfilos y programas espectaculares a los que asistir en centros culturales como Nueva York, con lo que el contacto con cineastas y actores suele ser mucho más accesible. He estado ya en decenas de pases en los que tras la película había un coloquio con el director. Y, claro, aquí los directores ganan Oscars. Es otro nivel. Quizá no creativo o artístico, pues hay directores españoles muy capaces, pero sí relevante desde el punto de vista de industria y de lo que significa el cine de Hollywood en el resto del mundo. Y a mí que me flipa la industria de los estudios siempre aprecio esos momentos como algo muy guay.

¿Qué diferencias encuentras entre el cine que se realiza en España y el de Estados Unidos? ¿Qué país gana la partida en cuanto a calidad argumental y de guion?

La principal diferencia es la económica. El poder económico de las majors de Hollywood es casi incomparable con todas las opciones que tenemos en España. Incluso a un nivel independiente, no hay color. Eso limita muchas veces las posibilidades creativas de los autores. Además, el hecho de que haya más dinero en tantos aspectos de la industria fomenta que también haya más festivales de cine, mejores escuelas de cine, más eventos a los que ir, hayas nacido en Chicago o en Brooklyn. Eso ayuda a que haya más críos interesados en el cine que después pasan a convertirse en grandes realizadores. En cuanto a la calidad argumental y de guion, no veo la diferencia. Se toman decisiones tan geniales como estúpidas sobre qué películas financiar o no en ambas partes del charco. Y creativos hay buenos en todos lados.

¿Cuáles son las claves para realizar una crítica de cine?

No escribo críticas de cine puras porque carezco del contexto cinematográfico que me permitiría hacer algo a la altura. Vamos, que no he visto tantas corrientes de cine como debería. Me gusta comentar películas para analizar el discurso narrativo, político o cultural que tienen/defienden o hacer comentarios sobre determinados aspectos técnicos que puedan haber sido mejor o peor plasmados por un realizador en la pantalla, pero no podría dar lecciones sobre cómo escribir una crítica de cine pura porque nunca lo he hecho.

¿Cómo es trabajar para un medio como Vanity Fair en su edición española desde Estados Unidos?

Es genial porque las temáticas que más me apasionan tienen que ver con la política estadounidense (y su influencia en el exterior) y la industria de Hollywood. En Vanity tengo la posibilidad de atajar ambos mundos muy a menudo como colaborador. Mis artículos siempre suelen tocar diferentes instantes políticos relevantes. Algunas veces escribo un perfil sobre la figura política del momento o busco formatos divertidos para analizar la actualidad. Y en el cine, mi principal cometido siempre ha sido la industria y cómo las batallas entre las majors y Silicon Valley están cambiando para siempre la forma en la que consumimos contenido. Es el tema que más me fascina. Sobre todo, por la influencia que acaba teniendo en el cine y la televisión que vemos y el impacto que tiene eso después en la cultura.

Desde el punto de vista de un periodista español, ¿cómo se ve la política estadounidense y su tratamiento periodístico?

Creo que seguimos anclados en el mismo periodismo de corresponsalía de hace diez años. Hay muchos periodistas haciendo un trabajo admirable, pero me gustaría que hubiera más gente como Dori Toribio. Periodistas que buscan formatos para acercarse a su público para contar historias que en otros casos no interesarían demasiado. Como las mil polémicas semanales de Trump que Toribio analiza a través de un hilo de Twitter, por ejemplo. A mí me gustaría ver a más gente haciendo contenido como lo que proponen Seth Meyers o John Oliver en los programas de late-night nortamericanos. Comentar la actualidad con un toque más cómico, pero también desde la pedagogía y el repaso de la actualidad. A mí es un formato que me gustaría explotar en mi canal de YouTube, pero ahora mismo no tengo el tiempo para dedicarme a ello tanto como querría.

¿Qué te depara tu futuro profesional? ¿Dónde te ves dentro de 10 años?

La verdad es que estoy en ese punto en el que creo que mañana puede pasar cualquier cosa. Me gustaría seguir exprimiendo al máximo las oportunidades que me han dado medios como Vanity Fair, Cinemanía o Icon y buscar formas de acercar los temas que me apasionan a la gente que le interese aprender o saber sobre ellos. Ya sea a través de vídeos, podcasts o artículos, pero siempre con la idea de innovar en la cabeza y de adaptarse. El campo del periodismo está siempre cambiando y no tiene visos de que esa transformación constante vaya a esfumarse dentro de poco, así que me gustaría estar al pie del cañón el máximo tiempo posible para ser parte de esos cambios y, si cabe, liderar iniciativas que tengan éxito. Y dentro de 10 años me veo trabajando igual de duro que ahora, pero viajando más y sin preocupaciones económicas que me esperen en casa. Claro que eso para un periodista ya sabemos que es casi misión imposible. Se intentará.

Por @casas_castro

29 noviembre, 2017

“La radio sigue siendo la mejor forma de descubrir música”

29 noviembre, 2017|

La fórmula musical ha sido uno de los tipos de emisora más estables y escuchados por los radioyentes amantes del buen sonido en nuestro país a lo largo de las décadas. Gran parte del éxito se ha debido a la primera nacida en España, Los 40 Principales, que ha visto nacer a reconocidos locutores y periodistas especializados en música.

Arturo Paniagua (@ajpaniagua) es una de las voces más actuales, gracias a que dirige y presenta el espacio LOS40 Trending, donde pincha los números 1 más sonados en diversos géneros. El profesional de la comunicación también ha conducido programas de televisión como Likes, en Movistar+, y ha conectado como reportero para RTVE1 en Rock in Río 2010 o en la gala de la Ceremonia de los Goya 2015. También ha sido el maestro de ceremonias de citas como Evento Blog España.

¿Cómo definirías en pocas palabras el periodismo y lo que significa en tu vida?

El periodismo es una herramienta que me sirve para hacer lo que más me gusta: contar historias. En mi caso historias alrededor de la música y de las canciones. Siempre he creído que para presentar una canción debes saber cómo es el mundo en el que la presentas y en la era del streaming es importantísimo aportar contexto a la música de la que hablamos.

¿Dónde te veías 15 años después cuando empezaste estudiar Periodismo? ¿Siempre tuviste claro que te dedicarías al periodismo musical?

Siempre tuve claro que quería contar historias, que es algo que me divierte desde pequeño. Explicar por qué ocurren las cosas. A la música llegué por pasión y por estar en el lugar adecuado en el momento adecuado. Antes de llegar ahí trabajé haciendo actualidad y también me especialicé en tecnología, que a día de hoy es una pata muy necesaria para entender la música y contársela a la gente.

¿Cuál es el panorama actual del periodismo musical en medios generalistas, revistas y audiovisuales españoles? ¿Tiene la presencia que se merece?

Jamás la música tendrá la presencia que se merece para la importancia que tiene en nuestras vidas. Allí donde mires y recuerdes siempre hay una canción que vinculas a un recuerdo o a un momento. Con esa conexión tan poderosa, la música no debería ser un mero complemento para entretener como ocurre ahora en los medios masivos. Debemos tener claro que la música es cultura y, por suerte, tenemos a una generación maravillosa de periodistas musicales que deberían tener una mayor relevancia por la gran calidad de su trabajo.

¿Cuáles son las claves para hacer una entrevista o una retransmisión en directo de temática musical de calidad? ¿Los nervios se llegan a perder alguna vez o son necesarios?

Siempre digo que ese cosquilleo en el estómago antes de un directo es necesario. Es ese respeto por lo que estás haciendo, sobre todo, por lo imprevisibles que suelen ser en radio o en televisión. Yo he vivido cancelaciones de retransmisiones a última hora, que es lo peor que te puede pasar haciendo este trabajo. También he tenido el privilegio de contar conciertos como si fuese el espectador más ilusionado del mundo. En cualquier caso, la emoción y la conexión humana es importantísima para conectar con esa gente que está al otro lado de la radio o de la televisión.

¿Y como maestro de ceremonias para capturar la atención del público y mantenerla hasta el final?

Intento no pensar en ello de una forma metódica. Me gusta explicar bien las cosas y hacerlo de una forma divertida y distendida. Hay chistes que te salvan frente a un público apático. Lo veo como una carrera de fondo en la que tienes que conectar con 50, 100, 500 o 1000 personas a la vez. Presentar eventos debería ser deporte olímpico.

¿Cómo ves los festivales de música en España? ¿Están teniendo un auge que no verá su fin? ¿Cuáles han sido las claves para su éxito?

Los festivales son como un buffet de esos en los que te puedes poner hasta arriba. Yo estoy muy a favor de ese despliegue y esa oferta musical masiva y diversa y creo que ese es el gran éxito de los festivales en España, que ya de por sí es un país muy festivo. A lo largo de estos años vamos viendo cómo los proyectos mejor construidos son los que siguen en pie. Y es que montar un festival no debe ser un juego de cuatro colegas. Hay mucha responsabilidad detrás de eventos como estos. Eso sí, no dejemos de llenar las salas de conciertos porque es donde mejor se “lee” la esencia de una banda o artista.

¿Cuál es la salud actual del indie español e internacional al compararlo con hace 15-20 años? ¿Cuáles son tus grupos indispensables o a los que más te ha emocionado entrevistar?

Vivimos un momento muy bonito para la música en general. La oferta es tan brutal que cualquier descubrimiento es un tesoro. Jamás habíamos tenido un acceso tan directo a las canciones y con eso ganamos todos. Yo creo mucho en usar este contexto para librarnos de etiquetas como “indie” o “mainstream”. Tenemos que empezar a disfrutar de toda esa música sin prejuicios. De los que he entrevistado recuerdo con mucho cariño a Imagine Dragons en su reciente visita a España con LOS40, a Perry Farrell en Rock in Rio 2010 o a Spoon hace poco, a las 8 de la mañana en su habitación de hotel. Si lo llego a saber les llevo churros.

¿Qué ha supuesto y supone la radiofórmula musical para la estabilidad de la industria de la música en nuestro país? ¿Cómo la están apoyando emisoras tan importantes como Los40?

Yo creo que la música necesita grandes plataformas especializadas. La radio es un medio con magia, que te da la potestad de llegar a la gente de una forma mucho más cercana e íntima. Sigue siendo la mejor forma de descubrir música y, sobre todo, defiendo que la radio musical debe de ser lo más diversa posible y no solo ser un altavoz de lo más popular en la calle. También tenemos una responsabilidad como prescriptores ayudando a la gente a apreciar cosas que no se hacen en una primera escucha. En eso LOS40 ha crecido muchísimo en esta nueva etapa liderada por Eva Cebrián. No hay una radio comercial en este país con tanta amplitud de miras y valentía a la hora de apostar por otros sonidos.

¿Por qué no nos debemos perder Los40 Trending cada noche?

Yo creo que es un programa con el que, al menos, te vas a sorprender con una canción. De una hora vas a escuchar algo que buscarás en Shazam, meterás en una playlist o enviarás a un amigo para fardar de descubrimiento musical. Ni mucho menos es un programa de “indie”, me gusta verlo como un radar que te muestra las últimas tendencias de género como el pop, el rock, la música electrónica o la música negra. Si pones LOS40, a partir de las 23 horas, te vas a terminar enganchando. Eso sí, el primer paso es que te guste la música, si no es que no eres de este planeta.

Por @casas_castro

La fuerza reputacional del contenido hablado

24 noviembre, 2017|

Siempre se ha dicho que el contenido es el rey en los entornos digitales y en las estrategias de comunicación y marketing que siguen las marcas y las empresas para posicionarse como referentes en sus mercados. Con todo, saber combinar el ámbito online con el offline significará una mayor repercusión y fortaleza de ese atributo regio de lo que publicamos, decimos y compartimos con la vehemencia de expertos autorizados, fuentes cualificadas, textos originales de nuevo cuño y técnicas implementadas para posicionar a todos ellos con las palabras clave por las que dichas empresas o marcas son localizadas en internet y en las redes sociales.

Y es en el ámbito offline donde acaparan protagonismo las citas, jornadas, foros o eventos cargados de contenido hablado en el que las marcas, al igual que enmarcan blogs especializados con su apoyo o publicitan sus atributos en medios digitales, impulsan al organizarlos o colaborar en ellos un posicionamiento reputacional por el contexto de networking, debate entre expertos, aportación original de puntos de vista en relación a hechos noticiables de actualidad y, cómo no, por la inclusión oportuna en los programas de estas citas de referentes vinculados directa o indirectamente a las mismas.

Así, de la confluencia entre el contenido online bien planificado a partir de unos objetivos de impacto y de posicionamiento; con el contenido offline o hablado, las empresas y las marcas pueden conseguir que su estrategia de mercado se vea reforzada por una buena reputación, un posicionamiento acertado y un refuerzo de sus valores con un sentimiento positivo aparejados a los mismos que remarcarán su autoridad o incidencia en su sector.

En este punto es fundamental contar con recursos para organizar un evento, disponer de un enfoque profesional de comunicación y marketing, practicar interna o externamente con el apoyo de una agencia de comunicación las relaciones públicas para conseguir que la cita acapare le visibilidad, la convocatoria y los ponentes acertados y saber medir a posteriori el impacto offline y online de la apuesta.

Soma Comunicación organiza con la colaboración de Resuinsa el próximo 30 de noviembre en Barcelona el #hospDay. Inscripción abierta y gratuita: http://bit.ly/2zoFsuT

Posted by Óscar Delgado
Photo by Marga Ferrer