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22 mayo, 2017

“Un tuit puede despertar la curiosidad, pero sin contrastar no sirve para nada”

22 mayo, 2017|

El periodista Juan Nieto Ivars (@JuanNietoIvars) explica para el lector de El Mundo, como él mismo define, “València en palabras”. O, más concretamente, qué se cuece en su política a través de su trabajo en Tribunales. Un profesional que da gran importancia al uso de las redes sociales, incluso, para contrastar informaciones con fuentes de interés, pero siempre sin perder de vista cuál debe ser el resultado final: una noticia rigurosa, veraz y de calidad.

¿Qué te impulsó a dedicarte al periodismo?

Como nos ha pasado a muchos, fue por vocación desde pequeño. Y, sobre todo, ser custodio de esos derechos que tenemos los periodistas de hacer noticias rigurosas y veraces para el lector. Que esté informado a través de tus informaciones. Me llamó mucho la atención.

Además de rigurosas y veraces, ¿qué otros adjetivos definen bien una práctica periodística de calidad?

Para hacer buen periodismo tienes que ejercer la profesión con muchísima pasión, trabajo y rigurosidad. Así serás un buen periodista.

¿Consideras imprescindible ser un periodista multitarea hoy para sobrevivir en la profesión?

Sí, totalmente. En cuestión de diez años hemos dado un salto importantísimo en la profesión y hoy se valora mucho que te sepas manejar en los nuevos entornos de comunicación como pueda ser el uso de redes sociales o trasladar de manera atractiva una información de papel a digital, ya que no requiere el mismo titular. No te puedes quedar anclado en el papel ni volcarte solo en lo digital, ya que si no la profesión pierde sentido. Debes adaptarte a tu entorno, en continuo reciclaje y sin miedo a lo nuevo.

¿Qué aporta a un periodista estar presente en las redes sociales?

Hay que ir con mucho cuidado en ellas, ya que tiene cosas buenas y malas, ya que es un gran contenedor de información que no está contrastada, de rumores que se elevan a la categoría de noticia. Siempre hay que tener la alarma puesta para que la información que encuentres en redes sea veraz. Pero en muchas ocasiones también he encontrado una gran noticia después de leer un tuit, a raíz de seguir a una persona que, por ejemplo, está en un partido político determinado, a la que puedes enviar un mensaje privado y establecer una comunicación. Ella te lleva a otras fuentes y la barrera se rompe. Así sí puede ser útil para la labor periodística. Sin caer en prejuicios, pero con cuidado. Ahora hay noticias de calidad en formato tuit y sería una insensatez mantenerte alejado de ello. Un tuit te puede despertar la curiosidad, pero sin contrastar no sirve para nada. Al igual que detrás de un gran dato puede estar una gran noticia.

¿Qué es lo más sorprendente que te has encontrado llevando Tribunales en El Mundo?

Cada día mi capacidad de sorpresa se regenera. Y eso es bueno, que el periodista no pierda esa inocencia del principio, porque eso va a hacer que te entregues y lo hagas todo con mucha pasión. A lo mejor un día informas sobre el caso Taula y me sorprendo de que se repartieran billetes de 500 euros en el Ayuntamiento de Valencia. En general lo que más me sorprende es la poca vergüenza con la que se hacían las cosas en la política valenciana hace unos años. Todo se hacía delante de nuestras narices y no nos esterábamos.

¿Cómo ves el panorama político valenciano actual y su tratamiento en los medios?

Estamos volviendo a la normalidad. Hemos vivido unos años entre 2011 y 2015 de sospecha permanente de cara a nuestros políticos. Y esta imagen ya se está perdiendo porque los dirigentes que se han visto salpicados por la corrupción ya no forman parte de la política valenciana. Sigue crispada, pero la relación periodista-político ya vuelve a ser normal, sin tantas sospechas.

Por @casas_castro

El Premio Palabra, un galardón para el espíritu democrático

10 mayo, 2017|

La Federación de Asociaciones de Periodistas de España junto con la  Fundación César Egido han desarrollado la primera edición del Premio Palabra. Este galardón tiene como fin conmemorar a todas aquellas personas e instituciones, tanto nacionales como internacionales, que a través del uso de la palabra hayan ayudado a fomentar la convivencia, la justicia o el desarrollo social y cultural, bien a través de los medios de comunicación o de cualquier otro medio de difusión.

La presidenta de la FAPE, Elsa González, nos aclara algunas dudas al respecto de esta nueva iniciativa.

¿Cómo surge este proyecto?

Lo propone la Fundación César Egido Serrano, a través de algunos periodistas. Una entidad que propone elevar el valor de la palabra como vínculo de la humanidad.

¿Qué objetivo perseguís con él?

Básicamente, el mismo objetivo que confluye en ambas organizaciones. El uso de la palabra como elemento para mejorar la sociedad y hacerla más justa.

¿Cuáles son los parámetros que impondréis para determinar al ganador?

La palabra como elemento de concordia que mejora a la humanidad.

¿Qué ha supuesto el surgimiento de nuevas plataformas de comunicación para la libertad de información y expresión?

Todo lo que suponga esfuerzo para fortalecer las libertades es importante y, como periodistas, esencial para el desarrollo de nuestro trabajo.

¿Cuán determinante pensáis que es el uso de la palabra para el correcto desarrollo de una democracia?

Vital. Es el arma de la paz en una democracia.

¿Creéis que hoy en día es más difícil hacer un buen uso de la palabra?

Con sus dificultades como en otros momentos. Aunque, ahora, el acceso al escenario público es más fácil gracias a las redes sociales. Asimismo, el receptor de los medios de comunicación ya no es un ser pasivo, forma parte del engranaje informativo.

¿Deberían establecerse también códigos deontológicos para aquellos métodos de difusión que no son estrictamente medios de comunicación?

Siempre está la Ley para frenar los abusos y creo que no se precisan más normas, solo aplicar las que existen. No obstante, creo en la autorregulación. Y es preciso, en una sociedad democrática, que se imponga el respeto a la dignidad del ser humano, su pensamiento y sus creencias, sin que eso suponga autocensura.

Como ves, la palabra es importante.

Sharon Reguera

Foto: Marga Ferrer

¿Qué es la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo?

8 mayo, 2017|

El estudio de los medios de comunicación y el periodismo en las escuelas fue una de las propuestas de la última edición de la Federación de Asociaciones de la Prensa en España (FAPE). Esta materia se impartiría en la ESO y tendría como principal objetivo que los jóvenes conocieran los conglomerados que hay detrás de aquello que ven en los programas de televisión, canales de radio o periódicos online –de papel los que menos-. También se explicaría el trato que se da a la información, qué es noticia y que no lo es, y el porqué de esta decisión.

Pero, sobre todo, los periodistas que componen la FAPE buscan que los jóvenes sean capaces de distinguir las noticias reales de los simples bulos. Buscan que, a partir del estudio de los Códigos Deontológicos que impone la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo, los estudiantes sean capaces de desarrollar sus propios juicios sobre la realidad que les rodea. Pero, ¿quién es esta comisión que señala aquello que se supone correcto y lo que no?

Este órgano tiene como principal función velar por el control interno de la profesión periodística, desde la autonomía y la independencia. Y es que, no se ha de olvidar, que la profesión periodística en la democracia implica un compromiso social con la libertad de los ciudadanos y con el desarrollo de los derechos fundamentales de estos a través de la libertad de información y de expresión. Así, la Comisión de Arbitraje, Quejas y Deontología del Periodismo se compromete a “mantener, colectiva e individualmente, una intachable conducta en cuanto se refiere a la ética y la deontología de la información”.

La Comisión está integrada por personas, empresas y entidades pertenecientes a los campos del periodismo, del derecho, al mundo académico y a otras actividades relevantes de la vida social, todos ellos buscan proteger la esencia del periodismo y del periodista.

Sharon Reguera

Foto: Marga Ferrer

“En España no hay actitud hacia la rectificación”

5 mayo, 2017|

Josu Mezo, profesor de Sociología y de Ciencias Políticas en la Universidad de Castilla-La Mancha, denuncia cada errata, cada dato falso que se publica en la prensa y en los espacios digitales desde hace 13 años a través de Malaprensa, un blog pionero en España en la búsqueda de la corrección y de la rectificación de los medios de comunicación. Mezu considera que esto sí se sigue de manera más habitual en las grandes cabeceras estadounidenses e inglesas como The Economist o The Guardian, que toma como referencia para indicar lo que le gustaría encontrar en nuestro país.

¿Qué conceptos definen el buen ejercicio de la profesión periodística’

El rigor, la atención al detalle y la precisión para no equivocarse con los datos, aunque la mayoría de gente no le dé demasiada importancia y sí lo haga a la noticiabilidad.

¿Qué te llevó a crear Malaprensa hace 13 años?

Hablando con amigos llegamos a la conclusión de que la gente en España pensaba que los medios no hacían las cosas bien por temas de politización o de sensacionalismo, pero yo veía más problemas en cuestiones como el rigor o la precisión. Fuera de nuestro país sí que se corrigen los errores en los medios, pero aquí no. Por otro lado, crear un blog en aquella época era toda una novedad y para tratar temas como los míos, más todavía. Fue un experimento muy interesante.

¿Cuál es el principal error que encuentras en los medios a la hora de publicar sus informaciones?

Que tienen falta de recursos para verificar la información debido a las rutinas de creencia existentes sobre que lo que llega de una agencia de noticias o lo que dice una fuente de renombre se puede publicar sin más. No cuestionan cualquier información recibida u oída. De esa manera, se repiten constantemente datos sin contrastar en los medios, porque se fían. Hacer las cosas bien es cuestión de actitud, de formación (los periodistas se asustan cuando ven números) y de contar con tiempo para contrastar.

¿Esas ‘faltas’ suceden más en prensa o en medios digitales?

La prensa suele tener más cuidado, ya que cuando se publica no hay posibilidad de corregir en el momento, mientras que los medios digitales, unido a su falta de recursos, cuentan con la rapidez y a veces buscan el click fácil sin apenas contrastar. Sobre todo, se da más en las secciones de Economía y de Política, donde se manejan más datos. Además, a nivel general suele ser más grave un error en estas temáticas que en Deportes o en Cultura.

Eres profesor de Sociología y de Ciencias Políticas en la Universidad de Castilla-La Mancha, pero ¿te hubiera gustado ser periodista?

He colaborado en algunas cabeceras como crítico de medios y puede que hace 25 años me hubiera planteado serlo cuando no sabía qué hacer con mi vida. Ahora no, aunque a veces digo ‘estaría bien montar una alternativa’, viendo lo que se hace o lo que echo en falta en algunos medios. Pero yo lo veo todo desde la barrera, de manera idealizada, y no debe ser nada fácil.

Si pudieras trabajar en algún medio que cumpla con la corrección, ¿cuál sería?

Los extranjeros que suelo leer como The Guardian, The New York Times, Washington Post o The Economist, en los que se hace un periodismo que no se parece tanto al de Francia, Alemania o España. Son modelos de referencia con muchos recursos, pero también tienen una actitud hacia la rectificación que en nuestro país no existe, sobre todo, en temas como la corrupción. Corregir errores a posteriori no es una debilidad para los medios como se cree aquí, sino que refuerza la credibilidad y envía un mensaje de cumplimiento del deber con el lector.

¿Qué te gustaría ver en España en este sentido?

Por ejemplo, una edición en castellano de The Economist. Que, en general, se traiga la buena prensa extranjera a España.

La situación de la libertad de prensa

3 mayo, 2017|

Hoy, Día Mundial de la Libertad de Prensa, resultan estremecedores los datos recogidos por el ranking de Reporteros sin Fronteras que tiene como objetivo denunciar la falta de libertad, así como las agresiones y amenazas, que sufren los profesionales del periodismo. La falta de libertad a la hora de informar se creen propias de países como Siria, México o China, sin embargo son muchos los ciudadanos que desconocen como esta situación también está afectan a países de occidente, a la propia Unión Europea y a España.

La concentración de medios, la alarma social extendida sobre la amenaza yihadista y el reciente triunfo de Donald Trump han instaurado a la Unión Europea en una situación de alarma que ha llevado a que muchos países adopten medidas que atacan directamente a la libertad de prensa y dificultan el correcto trabajo de los periodistas. Ejemplo de ello son países como Reino Unido –puesto 40- el cual apRObó la Snopper Charter (Carta de los fisgones) con la cual es lícito interceptar los datos de millones de personas. Otro ejemplo es el caso alemán –puesto 16- donde se ha aprobado una ley a través de la cual se puede espiar tanto a periodistas nacionales como extranjeros. Este tipo de prácticas tienen un único fin: acabar con el periodismo de investigación y los problemas que este supone para las grandes potencias.

Sin duda, el miedo a los atentados terroristas ha sido clave para el desarrollo de este tipo de prácticas. Amparados por este temor, los países de occidente se han resguardado en la búsqueda de una mayor seguridad para proclamar leyes que van en contra de los principios de una democracia, así como de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Otro ejemplo: la Eurocámara ha aprobado una Directiva de Secretos Comerciales que impone la obligación de periodistas y fuentes a demostrar que la información que se pretende publicar corresponde a un “a un bien público”.

En cuanto a España –puesto 29-  la situación que vive el periodismo es alarmante e inconcebible para los profesionales. A una limitada Ley de Transparencia, se suma la manipulación y censura de los entes públicos –así como el uso de los medios de comunicación de los que estos disponen- o la concentración del mercado periodístico de masas en unos pocos.

Es evidente que la lucha por la libertad de prensa es una tarea que atañe a todos los países, no solo a aquellos que los medios occidentales enjuician y presentan como lo erróneo.

Sharon Reguera

Foto: Marga Ferrer

26 abril, 2017

Mastodon: la red social que amortigua el ruido de Twitter

26 abril, 2017|

Desde hace unos días estamos probando Mastodon, una red social creada en diciembre de 2016 compuesta por varias instancias o plataformas a partir de las cuales se establece el contacto con usuarios adscritos a las mismas o de éstos con los de otras. En las primeras probaturas comprobamos que reina cierta confusión entre los perfiles que interactúan en la red social, sobre todo para hacerlo de una instancia a otra y, especialmente, con el paso necesario para poder siquiera compartir mensajes: darse de alta como usuario. Lo que más claro queda es que ha nacido una red social para amortiguar el ruido unidireccional de Twitter, aunque lo haya hecho con la modestia de la dispersión y sin unas cifras de usuarios activos que de momento pueda llegar a preocupar al pajarito azul.

Nosotros hemos creado la cuenta de Óscar Delgado con el nick @360gradospress en la instancia Mastodon.at, una de las muchas que se encuentran en modo código abierto dentro de la Red. Y estamos utilizando Amaroq, la app para iOS para gestionar tu perfil desde el smartphone. Conectamos con esta red social de la que ya se empieza a hablar en España, donde ya hay más de 25.000 usuarios activos. Descubrimos que la interfaz es muy parecida a la de Tweetdeck, tanto por el aspecto como por la usabilidad. En la misma, puedes interactuar con usuarios de ‘Historias locales’ o de ‘Historias federadas’, esto es, mensajes compartidos por usuarios adscritos a la misma instancia en la que te has dado de alta como usuario; o con los publicados por internautas en otras instancias similares bajo la plataforma Mastodon.

Los mensajes en Mastodon se denominan toots y abarcan hasta 500 caracteres. La usabilidad, como se ha dicho, es muy similar a la de Twitter, pero reporta una sensación de lejanía respecto a la segunda. Es como regresar al pasado, cuando la red social de los 140 caracteres se componía de un círculo íntimo de profesionales con ganas de conversar de cosas distintas a las marcadas por la oficialidad. De hecho, cuando interactúas en Mastodon se percibe el mismo desconcierto en los usuarios que el que se vivía en Twitter cuando no era una herramienta utilizada como medio de comunicación. Porque se trata de asimilar un nuevo concepto de red social, más libre, dispersa en instancias, de código abierto, sin ataduras y en las que los trolls lo tienen más complicado para arremeter contra los usuarios de forma caprichosa porque se enfrentan a pequeñas familias de conversación en las que es más fácil detectar y bloquear al “intruso”. A ver hasta dónde llega el recorrido de este mastodonte social con ganas de hacer sombra al pajarito más famoso de la red.

“Sembrando el odio”, un documental de Jorge Ramos

21 abril, 2017|

El periodista mexicano Jorge Ramos (@jorgeramosnews) público en octubre de 2016 el documental Sembrando el odio con el cual pretende visibilizar cómo la campaña Trump ha reproducido las actitudes de odio y racismo entre los ciudadanos estadounidenses. El periodista desarrollo el reportaje antes de la victoria del candidato. Ramos se reúne con miembros del Ku Klux Klan, con figuras representantes de la extrema derecha norteamericana, así como con personas musulmanes, judías o latinas.

Ramos decide abordar este proyecto tras ser expulsado de una rueda de prensa del candidato republicano. Mientras Trump estaba hablando, el periodista se levantó y comenzó a preguntarle sobre el muro que pretendía levantar contra los ciudadanos mexicanos, Trump le negó la respuesta y, finalmente, uno de sus agentes de seguridad expulso al periodista. Sin embargo, de esta escena lo que más afligió al periodista fue que más tarde, el guardia de seguridad le dijo que volviera “a su país”. El mexicano le aclaró que Estados Unidos también era su país.  Desde su perspectiva como inmigrante tratará reflejar la situación que están viviendo estas personas en Estados Unidos.

“El odio genera odio”, explica Ramos. Con este documental el periodista busca expresar como la actitud xenófoba, homófoba y machista del actual presidente norteamericano ha supuesto un ejemplo a seguir y una justificación para todas aquellas personas que ya tenían estas ideas, pero que la presión social o el decoro les impedía expresar con tanta libertad. “No los veíamos, no los escuchábamos porque no podían comportarse mal. La llegada de Trump está nutriendo a los que tienen esta tendencia”, explica el periodista en Sembrando el odio.

Entre las personas inmigrantes o con familiares inmigrantes son muchos los que expresan que de ganar Trump las elecciones, deberán considerar el marcharse del país o arriesgarse a continuar en un país donde sufrirán por sus orígenes. Por otro lado, los grupos de extrema derecha coinciden en que antes no se “sentían cómodos” expresando sus convicciones pero ahora hay alguien que les “representa”.

El documental muestra una realidad, sin embargo, recurre a acontecimientos extremistas para reflejar claramente su objetivo y concienciar a la población, esto le ha provocado críticas muy duras entre todos los sectores de la población, también entre aquellos a los que busca defender.

Sharon Reguera

Foto: Documental Sembrando el odio

Fact Checking o la verificación de datos

19 abril, 2017|

Contrastar la información y los datos que ofrece es tarea de todo periodista. Sin embargo, en estos tiempos en los que la declaración, sobre todo de los políticos, prima por encima de todo, parece que se ha olvidado someter a examen las noticias que van apareciendo. Un ejemplo de trabajo bien hecho es el que vemos los domingo por la noche en La Sexta en el programa de El Objetivo, en el que el equipo de verificación de Ana Pastor se encarga de desmentir o no aquellas informaciones que se han ofrecido a la prensa.

Muchos medios, sobre todo los anglosajones, han ido incluyendo paulatinamente herramientas de Fact Checking o verificación de datos. El 47% de los españoles confía en la información que recibe, según el informe de Reuters de 2016, 13 puntos más que en 2015. Pero aún así hay un gran contingente de personas que no se cree lo que lee, ve o escucha. De ahí que el Fact Checking se encuentre en auge y medios como InfoLibre cuenten con una para ello.

Cada partido político, en su caso, manipula u omite los datos a su antojo, y, por desgracia, existen periodistas que no contrastan esta información, muchas veces devorados por las rutinas y la falta de tiempo. Por eso, medios como The Washington Post ya conformaron en 2007 este apartado a través del cual analizan todo con detalle para poner una nota a la información.

A esta necesidad se ha sumado Google recientemente tras la polémica surgida a raíz de las noticias falsas. Según comentó la compañía, lo usuarios pueden ver si una información ha sido verificada y su grado de fiabilidad. De esta manera, quieren combatir las fake news que tanto problemas ha estado dando, disminuyendo así la credibilidad de este motor de búsqueda. Para ello, sitios especializados como PolitiFact o Snopes o los equipos de The Washinton Post se encargan de verificar las noticias.

En este sentido, Facebook se ha querido sumar al carro de la lucha contra las informaciones falsas y también ha anunciado una pequeña guía accesible desde la página de actualidad del usuario para identificarlas.

No obstante, el periodista juega aquí un papel muy importante por su profesionalidad en la contrastación de datos y fuentes. De hecho, grandes medios de comunicación que no poseen un equipo o herramienta de Fact Checking alejan que sus trabajadores ya se encargan de ello con cada noticia que redactan.

La rapidez con la que circulan las noticias en las redes sociales y el querer ser los primeros en dar una noticia han jugado malas pasadas a los periodistas y a los medios por no llegar a verificar lo que se anunciaba. Por eso, es necesario para el futuro del Periodismo que existan estos equipos que se puedan dedicar a saber si es verdad o mentira lo que un político promete a la ciudadanía o si una noticia impactante en la red es de hace años o de ahora.

Foto: Marga Ferrer

El periodismo en el mundo del cómic

14 abril, 2017|

El periodismo se haya en continua reinvención, sin embargo, agrada observar que viejas técnicas y formatos vuelven a resurgir y a encontrar un pequeño hueco en un mercado donde prima más la inmediatez que la calidad. Este es el caso del periodismo en el cómic donde a través de un retrato gráfico se combinan dibujos, fotografías y texto para transmitir al lector una historia donde las palabras no son capaces de transmitir la ferocidad de los hechos, el material gráfico es imprescindible.

Estos autores emplean las funciones propias del periodismo –la crónica, la entrevista, la investigación de archivo, el uso de fuentes y las vivencias en primera persona- y las combina con material gráfico que recaudan en su investigación. Esta técnica se emplea para comunicar sobre acontecimientos a los cuales no se les dedica la cobertura que merecerían, tales como guerras, catástrofes o dictaduras.

Sin lugar a dudas hay auténticos maestros en este arte, un ejemplo de ello es el canadiense Guy Delislé  quien durante su estancia en Pyongyang, la capital de Corea del Norte, donde fue a trabajar para una productora francesa de dibujos animados, realizo un libro en el que descubre las trabas, limitaciones y la locura personalista que domina a sus habitante. El artista gráfico también ha escrito sobre la transformación capitalista en China o sobre los conflicto en Jerusalén.

Un imprescindible de este género es En la Franja de Gaza, de Joe Sacco. El artista recorrió durante más de un año los territorios israelíes y palestinos para conocer de primera mano el conflicto y la situación que se vivía en ambos bandos. Destaca también Persépolis, de la iraní Marjane Satrapi (@Marji_Satrapi)quien a través de estas características viñetas cuenta su adolescencia en Irán durante la Revolución Islámica, combinando autobiografía y periodismo.

Un caso más reciente es La Grieta, del periodista Guillermo Abril (@GuillermoAbril) y el fotógrafo Carlos Spottorno (@spottorno), quienes con motivos de la guerra siria han recorrido las zonas del conflicto y, a partir de la mezcla fotografías, el cómic, el periodismo y sus ensayos, han publicado un libro sobre las fronteras europeas y la situación de los refugiados.

Así, queda claro que la situación de conflicto y desconcierto actual hace que este periodismo en el cómic adquiera fuerza en una sociedad adulta e interesada por este tipo de conflictos que ven que los medios tradicionales no responden a sus intereses.

Sharon Reguera

Foto: Astiberri Ediciones

“Contar lo que no sabes contar es pecado mortal en periodismo”

12 abril, 2017|

El periodista tinerfeño Juan Cruz (@cosmejuan) vivió el nacimiento de una de las cabeceras más influyentes de las décadas de Democracia que vivimos, El País, como cofundador, y para el que trabajó, primero, como corresponsal en Londres y, después, como jefe de las secciones de Cultura y de Opinión. Actualmente es adjunto en la dirección del periódico, labor que compagina con su otra gran pasión, la que le lleva a crear ficción, en lugar de contar la realidad: las escrituras literaria y poética.

¿Cómo define la buena labor periodística?

Dice Eugenio Scalfari, fundador de La Repubblica de Roma, que periodista es gente que le dice a la gente lo que le pasa a la gente. Para llegar a esa propuesta, a mi juicio, hay que saber todos los elementos de una noticia, contarla sin suficiencia, de manera exhaustiva, comprensible y adecuada a la importancia que tenga. La escritura es muy importante, pero los hechos lo son más aún.

¿Qué balance hace de su trayectoria como periodista desde que comenzó a los 13 años?

No sé hacer balance. He escrito muchos libros sobre aspectos de esa experiencia. Y también escribo mucho sobre periodismo. Y escribo crónicas, entrevistas, noticias, artículos, y siempre tengo la sensación de que solo tengo trece años cada vez que empiezo a escribir. No es humildad; es la realidad, así me siento.

¿Se respiraban aire de esperanza y ansias de contar verdades cuando colocaban la primera piedra del diario El País? ¿Cómo valora la evolución que ha tenido el periódico hasta la actualidad?

Hacer periodismo es mucho más sencillo que todo eso: nosotros no nos sentamos a la máquina a contar verdades, sino a contar. Si dices que cuentas verdades y eres periodista estás cayendo en un pleonasmo. El País sigue siendo el periódico El País. Otra cosa es la época: esta es mala para un periódico como este porque se le exige que se parezca a los medios que no necesitan verificar la información para imprimirla. Cuando esa no sea la realidad, El País será también el que fue.

¿Qué debe tener claro un adjunto a la dirección a la hora de enfocar la publicación de una cabecera como la de El País?

Un adjunto al director tiene poco que ver con lo más ejecutivo de la labor de un director. Yo asesoro, doy mi opinión, ofrezco ayuda en lo que está a mi alcance. Si cada una de esas actividades cuenta con el interés del director entonces habré influido.

¿Cómo valora la calidad del periodismo que se realiza en las Islas Canarias?

Es un periodismo hecho por muy buenos periodistas en medio de enromes dificultades empresariales, como las que se padecen en este país y en la mayor parte del mundo. El periodismo de calidad depende de las condiciones de trabajo que tengan quienes lo hacen. La proliferación de medios digitales, hechos por pocos periodistas, muchos de ellos, pésimamente pagados, ayuda a que decrezca la exigencia profesional de las empresas y de los propios periodistas.

¿Qué sobra y qué no puede faltar en un artículo/reportaje cultural de calidad? ¿Tiene suficiente presencia el periodismo de cultura en las grandes cabeceras españolas?

El periodismo exige lo mismo siempre: buena escritura para contar hechos relevantes comprobados. En Cultura, en Política, en Deportes. Ningún reportaje o artículo es de calidad si no cumple estos requisitos: la comprobación, la verificación y la valoración de relevancia. Contar lo que no sabes contar es pecado mortal en periodismo.

¿Qué hay del periodismo que corre por sus venas en sus novelas? ¿Qué impregna sobre ellas?

La curiosidad es el material que siempre ha estado ahí. Yo pregunto durmiendo. Siempre pregunto. Aunque ya sepa. El lector me exige eso. Además, siempre he querido leer más. Sin lectura no hay preguntas, y sin preguntas no hay crónica, ni entrevista, ni reportaje ni nada.

¿Cuáles son las claves para enfrentarse a la hoja en blanco a la hora de arrancar una novela?

Tener una sensación, una imagen. En mi caso, también, un gesto en falso, una melancolía.

Por David Casas (@casas_castro)
Foto: Libros y Pelotas