Contacte con el equipo de Soma Comunicación (+34) 961 329 801|soma@somacomunicacion.com

Comunicación

21 febrero, 2018

¿Sigue siendo Twitter una herramienta útil de comunicación?

21 febrero, 2018|

¿Cuántos seguidores tienes? Me da igual, como tienda de soluciones para jardines y el hogar me importa más qué retorno especializado me brinda un perfil de 300 seguidores al que le gusta aprender soluciones para el bricolaje que uno de 30.000 al que no le interese mi cortacésped ni lo haga interesante para su comunidad, más aficionada al chisme, al fútbol o a la ópera. Pero, ¿cómo es la comunicación con ellos vía Twitter? Trato de dinamizar contenidos de interés, originales, de calidad periodística; salgo al paso de tuits que pregunten por especificidades técnicas y procuro resolver con agilidad y documentación práctica las dudas que suscitan tanto las informaciones como las interacciones en que participo con mi cuenta corporativa.

¿Tienen vigencia estas preguntas y respuestas imaginarias?

No se trata de un pasatiempo o de una adivinanza. Twitter ha cambiado de vigencia, por lo menos en cuanto a número de usuarios activos y al perfil tipo de tuitero. Antes, un tuitero era influyente en cuanto que usuario de esta red social. Solo por tuitear ya formaba parte de una comunidad simpática de personas que por el mero hecho de ser tuiteros tenían una empatía recíproca. Daba igual si uno era periodista, marketer, abogado, publicista, sastre, cortador de jamón o taxista. Uno podía terminar organizando un evento al que daba voz y voto al resto, por acción u omisión; por tomar la palabra o por tuitear como asistente lo expuesto en ponencias de formato anglófilo.

¿He respondido a la pregunta anterior?

Parece que no, pero a ver si ahora lo consigo. Los usuarios fantasma, los robots, los inactivos, los influencers, los famosos, los políticos… han echado de Twitter a los anónimos influyentes. Por lo menos a los que se divertían combinando su faceta profesional con la extraprofesional y confluían en una verdadera red social de afinidades con esos otros usuarios multidisciplinares que retroalimentaban tendencias, gustos, gadgets, tecnología, posicionamiento, verdades y mentiras a medias sobre el acontecer y el social media. Buena parte de ellos imparten hoy sesiones en los numerosos másteres y grados formativos que han surgido al albur de esas experiencias. Porque sin éstos no hubiera formación; porque ellos aprendieron a golpe de tuit de los otros, de aquellos y de esos.

¿Ya está respondida?

No, claro. Que lo haga Twitter. Para que con todos sus 280 caracteres no se olvide de quienes ayudaron a conectar empresas, marcas, compañías, medios de comunicación y patrocinadores con personas, personas y más personas afines, entre clientes y audiencias especializadas en escuchar, interactuar y compartir.

Entonces, ¿sigue siendo Twitter una herramienta útil de comunicación para las empresas?

Toma, claro.

Posted by @os_delgado o @360gradospress
Photo @marga_ferrer

El libro corporativo: comunicación editorial para empresas

5 febrero, 2018|

Una revista puede ser un blog de papel; un blog, a la vez, convertirse en una revista digital; y un libro corporativo, adecuarse a la estructura tradicional de publicación editorial para convertirse en un cauce de comunicación eficaz para las empresas.

Los valores que rigen el trayecto empresarial de una firma y su día a día. Éste puede ser uno de los enfoques válidos para tejer los contenidos de un libro corporativo. Como también la historia de la puesta en práctica de esas señas de identidad, como biografía contada de los hitos que han marcado la evolución o trayectoria de una mercantil. Porque una historia bien contada, además de tener una introducción, un nudo y un desenlace, está alimentada de voces protagonistas, de testimonios, de anécdotas y de contextos en relación a un trayecto marcado y a un camino por avanzar.

Un libro corporativo puede serlo también desde el punto de vista del apoyo de una empresa a una historia transversal que toque dichos valores, que apunte hacia la temática sectorial de la que se encargan sus productos y servicios, o de perfiles influyentes que están relacionados directa o indirectamente con ese sector. Periodistas, maestros en la materia vinculada con la actividad empresarial o los beneficiarios de dichos productos y servicios. También los perfiles más cualificados dentro de las empresas, por áreas de especialización y por su fortaleza en la presencia en otros formatos informativos tales como las redes sociales.

Con todo, la agencia de comunicación Soma incluye en su cartera de servicios, enfocada a una acción 360º en la relación entre las audiencias especializadas de los medios de comunicación y los clientes potenciales de las empresas, la proyección editorial de las mercantiles mediante proyectos a la carta adaptados a las especificidades de sus objetivos estratégicos como valor añadido e inversión cualitativa con soluciones como la edición y redacción de los contenidos de un libro corporativo realizado adhoc para ellas.

12 enero, 2018

Especialización en los canales de comunicación de la empresa

12 enero, 2018|

La comunicación de la empresa, en su vertiente interna y externa, ha de saber manejar los conceptos de segmentación y especialización en relación a los objetivos estratégicos de la firma. En este sentido, conocer las audiencias a las que dirige los mensajes, las informaciones y los contenidos que genera es fundamental para no perder comba reputacional, credibilidad y efectividad.

Desde el punto de vista reputacional, si desde la actividad que acometa nunca ofrece más materiales, servicios o soluciones que las que encaja el cliente o entrega el proveedor, ¿por qué iba a proceder de una forma distinta a la hora de informarle o de notificarle los avances corporativos o de producto en la relación digital que mantenga con ellos? Desde este punto de vista, es interesante marcar una estrategia paralela de avances en las comunicaciones que prevea quiénes son los destinatarios en cada caso de las mismas, la periodicidad con la que se les va a informar y la temática especializada en sincronía con la segmentación practicada en la base de datos de la compañía.

Así, la credibilidad de los mensajes ganará enteros, porque aparejarán un interés a priori por parte de quien los reciba o, cuanto menos, una predisposición a leerlo o a que no le moleste la recepción de los mismos. También su efectividad aumentará enteros, porque serán aceptados, leídos, compartidos u opinados con criterio; ganarán autoridad, visibilidad y posicionarán las de la compañía en relación a su actividad dentro de un segmento de productos y servicios equivalente a la que marquen en el ámbito offline.

Si la empresa aplica estos criterios de comunicación, conociendo bien de antemano las audiencias potenciales de sus comunicaciones por canales, obtendrá el retorno favorable desde los prismas analizados. Y tendrá que aplicar esta metodología en las newsletter que remita a sus clientes; en la dinamización de los contenidos que publique en sus medios propios y dinamice posteriormente en sus redes sociales con los perfiles y líderes de opinión más predispuestos a interactuar con las temáticas especializadas en cada caso; y con los medios de comunicación, estructurados a su vez en secciones y periodistas especializados en cada de una de ellas, que estarán más receptivos a contemplar en su agenda de previsions temas de interés, novedades y contenidos cercanos a su especialización que al de otro compañero de la mesa de redacción.

@os_delgado

18 diciembre, 2017

El papel de la agencia de comunicación: hitos de 2017 y básicos para 2018

18 diciembre, 2017|

La agencia de comunicación también ha tenido un 2017 con sobrados motivos para hacer balance en lo que se refiere a las tendencias de trabajo detectadas, de las que se desprenden algunos básicos a tener en cuenta para el año entrante.

Los trabajos propios de lo que muchos encasillan en el lado oscuro, han estado marcados por el resurgimiento con fuerza de los servicios periodísticos tradicionales de gabinete de prensa, la consolidación de Instagram como red social clave en las relaciones públicas y por la recuperación del papel del periodista como gestor de contenidos en plataformas tradicionales y digitales a disposición de los clientes y marcas. Con todo, podemos resumir en 4 los titulares que ha dejado el año:

  1. Segmentación. Los medios de comunicación y los blogs cada vez están regidos por una mayor demanda de especialización, que ha sido tenido en cuenta por los contenidos y citas noticiables dinamizadas por las agencias.
  2. Personalización. Los mensajes, en la línea especializada referida, se personalizan hasta el extremo de trabajar trajes a medida para la primera audiencia destinataria de los mismos, esto es, el redactor, jefe de sección o bloguer@ en cada caso. La información no es patrimonio de los periodistas, pero son éstos los que todavía tienen la capacidad de filtrar lo que es noticiable o no; aunque también lo hacen los especialistas que manejan audiencias propias capaces de tener más influencia que la sección específica dentro de un medio de comunicación.
  3. Especialización. Marcas y empresas han acompasado la capacidad especializada de los destinatarios de su actualidad con los receptores de la misma, en una apuesta clara por la externalización de sus departamentos de comunicación y marketing. Las pymes, por su parte, han optado por fórmulas mixtas basadas en la consultoría y planificación estratégica inicial para la posterior puesta en marcha del trabajo por el equipo designado para tal fin en la disciplina interna de las compañías.
  4. Consolidación. La agencia de comunicación como actor protagonista de las relaciones entre empresas y de éstas con los medios de comunicación tradicionales y digitales ha subido un nivel de consciencia en este 2017. Ya forma parte del ecosistema natural de la organización de empresas y marcas, así como de la relación que mantienen éstas desde sus respectivos departamentos de marketing con los equipos que se integran desde fuera en su organigrama estratégico,

Para 2018, nos quedamos con un listado de básicos para mejorar el plan de ruta iniciado en 2017:

  1. La necesaria implementación recurrente de hojas de estilo en las empresas que incluyan los ejes de comunicación interna y externa para que todos los departamentos se conciencien del papel fundamental que tienen en la difusión de conocimiento al exterior.
  2. Comunicación transversal. Recurrir más y mejor a las fortalezas que unen los mensajes entre empresas y marcas del mismo ámbito para subrayar los valores que proyectan y los ejemplos prácticos que benefician a la sociedad.
  3. Relaciones públicas. Fortalecer el sentido tradicional de los contactos en la era de los influencers, con el objetivo de realzar el valor de los expertos, los líderes de opinión y las fuentes especializadas de cada sector, mediante campañas de contenido, eventos y  noticias propiciadas a partir de los hitos de actualidad que las condicionan
Posted by @os_delgado o @360gradospress

4 septiembre, 2017

¿Cuál es el papel de una agencia de comunicación?

4 septiembre, 2017|

Una agencia de comunicación es la actriz de reparto que toda empresa protagonista necesita para proyectar al exterior la actualidad que fluye de sus departamentos, escuchar las voces que evalúan sus productos y servicios, responder a los pálpitos de demanda de su sector, informar sobre el acontecer de su mercado, prescribir oportunidades en dichos marcos de actualidad caprichosa y planificar los titulares que formarán parte de todo este elenco de hitos comunicativos.

Precisamente, la decisión de contratar una agencia de comunicación ha de estar acompañada de la escrupulosidad necesaria para encontrar el mejor compañero de viaje. Porque las políticas comerciales y la toma de decisiones estratégicas de la empresa habrán de incorporar también el qué comunicar, el cómo hacerlo, en qué momento o contexto, quiénes protagonizarán los mensajes, bajo qué apariencia (online, offline), con qué información especializada, bajo qué pauta y frecuencia, con qué objetivos, con qué recursos y ante qué estimación de impactos, ROI y sentimiento aparejado a la reacción del público destinatario de las comunicaciones. Cuestiones iniciales que la agencia habrá de incorporar a la estrategia general de la compañía, como reflejo de su día a día y de sus objetivos empresariales.

En este baile de conquista, las dos actrices han de saber cuándo y cómo intervenir bajo una hoja de ruta definida de antemano, pero también conocer bien su papel para improvisar con la mejor preparación posible. Las herramientas que disponen para poder practicar ese ejercicio pasan por una hoja de estilo de comunicación por canales online y offline que describa la proyección externa e interna de la misión de la empresa para cada perfil de audiencia y la tipología de mensajes y atención que practica en dichos canales; un plan de crisis para atender situaciones tipo con un protocolo de respuesta y de comunicación que solvente con buena reputación escenarios de incomodidad u oportunidad; una relación entre interlocutores de la empresa y de la agencia igualmente fluida para atender las cuestiones marcadas en la agenda, así como la evaluación de progresos o toma de decisiones; o una correcta combinación estratégica de las herramientas de marketing digital con las periodísticas en el ejercicio de las relaciones públicas.

Evaluar los progresos en sintonía con los avances comerciales o estratégicos de la empresa, escuchar el sector para proponer nuevos escenarios que afrontar desde el marco comunicativo y trabajar en común todos los aspectos señalados, compondrán la situación deseada en la relación agencia de comunicación-compañía: trabajar en equipo hablando el mismo idioma.

23 agosto, 2017

El peso de los referentes

23 agosto, 2017|

“Si quieres coger un corte de voz de fulanito antes de la rueda de prensa te recomiendo que avises a zutano, le lleva sus cosas”. “Un titular así no dice nada nuevo, dale la vuelta con el enfoque que planteas en el subtítulo”. “Esta agenda la tengo desde hace 24 años, vale su peso en oro; si miras en la ‘s’ encontrarás el contacto directo de mengano. Yo no te lo he dado”. Frases y coletillas como estas podrían formar parte de una colección imaginaria de consejos proyectados por una figura en peligro de extinción en las redacciones de los medios de comunicación: la del referente.

El referente de una redacción siempre ha sido el periodista que más experiencia acumula, ya sea en alguna sección concreta o en varias, sin que juegue necesariamente por ello un papel destacado en la jerarquía de puestos de responsabilidad del medio. El referente es aquella figura que sabe resolver una crisis interna cuando acontece un suceso inesperado o un acontecimiento extraordinario, es quien siempre tiene el contacto a mano de quien puede ser fuente fundamental y destacada (en relación al medio de la competencia) en la exposición de argumentos informativos; también es el periodista que acompaña –muchas veces sin quererlo, sin saberlo o aparentando no querer hacerlo con un gesto torcido o una aseveración ácida- en el aprendizaje a los nuevos plumillas.

Nuevos plumillas que aprovechan los meses estivales para la realización de prácticas en medios de comunicación. Y son, precisamente, ellos los que más necesitan el papel del referente, ése que conoce la fontanería de la profesión, los protocolos de comportamiento tanto dentro como fuera de la redacción, el estilo más directo, con menos todismos, y siempre al grano de la novedad; el que sabe cómo vender un tema en la mesa de redacción; al que conocen hasta en el último rincón de la empresa, partido político o institución de turno; el que sabe convertir en titular un amasijo de adjetivos mal traídos; el que extrae un corte de voz al protagonista más reticente a facilitar declaraciones; el que conoce las manías y las horas de sueño del resto de redactores del medio…

Los periodistas del futuro necesitan de referentes; los medios de comunicación pierden calidad si se quedan sin referentes; la sociedad carece de referencias informativas contrastadas sin estos referentes; los poderes fácticos no ven proyectada su agenda con valoración interpretativa sin el concurso de los referentes; los nuevos protagonistas de la actualidad caminarán sin brújula en sus redes sociales sin los ejemplos de los referentes. Con todo, y tristemente, es una figura en peligro de extinción.

Las prejubilaciones, la cosificación de las redacciones, el ‘cambio una nómina de referente por el mismo precio que dos nuevas nóminas’, la crisis de los medios tradicionales y la propia incapacidad de los mismos para haberla previsto y abordado en convivencia con las nuevas plataformas; incluso el papel renegón de muchos de estos referentes para con las nuevas tecnologías, están condicionando que el referente se quede en eso, en un elemento romántico al que apelar cuando se produce una pausa a destiempo en el trajín informativo de una redacción.

Referentes de los medios de comunicación: simplemente, gracias.

Posted by Óscar Delgado

26 julio, 2017

Perchas informativas, que es verano

26 julio, 2017|

El calor es noticia en Córdoba. El calor es noticia en Cáceres. El calor es noticia en Valencia. El calor es noticia en Madrid. El calor es noticia en Barcelona. El calor es noticia porque es verano. Y es una noticia porque la coartada que se maneja siempre es la misma: la gente está en la playa, ni lee, ni ve la tele ni se interesa por otra actualidad que no sea el calor en su contexto playero o urbano. Así, con todo cerrado por vacaciones, los medios de comunicación también echan un cierre simbólico: el de la creatividad informativa.

Porque las medusas en la playa, los termómetros sobre el asfalto, las piscinas donde la gente se refresca o las granizadas de verano son algunos de los tópicos que encontramos en el concierto mediático estival; día tras día. Al menos en el flanco mediático tradicional, donde la ausencia de una inquietud por la originalidad, provocada por la merma de plantillas, la escasa oficialidad procedente de agendas políticas o institucionales, la nula información futbolística –salvo la de los rumores que navegan de un yate o de una concentración de verano a otra- y la extinción del reporterismo (ése que se practica a pie de calle, ése del que fluyen historias anónimas; ése que se pergeña en contacto con las personas y sus cotidianidades) condicionan una versión informativa plana del acontecer veraniego.

Como antídoto, proponemos un plano distinto desde el cual abordar lo que ocurre a nuestro alrededor, con predisposición a contarlo desde el detalle, a partir de un plano aberrante como el que nuestro amigo David Barreiro utilizó para dar vida a la relación entre un periodista vocacional de provincias y su apolillado jefe en Peláez. Historias de un periodista de provincias. Un plano aberrante que nos ayude a destripar la actualidad, un plano torcido con intenciones periodísticas que abra la creatividad al periodista o al comunicador bajo la forma de perchas informativas. ¿Cómo practicarlo y localizar esos enfoques?

Aconteceres paralelos. Hay hitos que ocurren en otra provincia, en otro país o en otro continente que pueden servir de inspiración para ‘traértelos’ a tu ámbito geográfico y localizar realidades análogas o antónimas sobre las que rascar enfoques novedosos con carga informativa de interés e insólita.

Protagonistas. Cuando los protagonistas no son los políticos o los futbolistas, ¿quiénes pueden serlo? Aprovechemos el verano para (por fin) dar voz a otras personas con un minuto y resultado distinto al del teletipo, la nota o rueda de prensa, el comunicado o la agenda de fiestas estivales. ¿Quién es el líder local del barrio? ¿Quién ha emprendido recientemente? ¿Cuántas personas no se van de vacaciones y qué representa este aspecto en relación a otro barrio de la ciudad? ¿Cuántos niños siguen jugando al balón o a las chapas en la calle? Si encuentras a uno, ya tienes noticia.

Vida online. ¿Qué es noticia para los usuarios de las redes sociales? ¿Puede serlo para mis lectores, oyentes o clientes? Depende del foco, depende del soporte, podremos localizar historias en las redes que nos ayuden a dar forma a una tendencia informativa, un dato, una anécdota que, como los aconteceres paralelos, podamos llevar a nuestro ámbito de especialización y convertirlo en una percha fresca de verdad, muy veraniega, aunque sin tópicos.

La parábola del periodista emprendedor

3 julio, 2017|

El primer quinto del siglo XXI pasará a la historia de la profesión, además de por la crisis de los medios tradicionales, por el ánimo emprendedor del periodista que, empujado por la propia crisis, por el desempleo o por la distorsión institucional que animó a todo el mundo –estuviera o no preparado para acometer tal paso- a emprender, comenzó un camino nuevo en su trayectoria. Decidió crear un proyecto empresarial, fundamentado en un blog o en una plataforma online, con el que ganarse la vida.

Pero, ¿estaba preparado el periodista para dar un paso así? ¿Hasta dónde su cualificación periodística le servía para atravesar el océano empresarial? ¿Quién le advirtió de las dificultades? ¿Qué papel jugaron las asociaciones profesionales en este trance? ¿Y los propios medios de comunicación? ¿Fue suficiente el voluntarismo del periodista para comer y vivir de una publicación periódica artesana? Nadie lo supo, porque el barquito de cáscara de nuez fue botado en una regata sin jueces, sin cronómetro, sin boyas, sin difusión, sin monitorización institucional alguna.

Un fenómeno de alcance mundial, habida cuenta de que el periodista sufrió un golpe global a su relación tradicional con la profesión. Y lo hizo aprovechando la oportunidad para crear de cero, sin empeñar tamaños gastos a los que significaban en el siglo anterior montar un medio de comunicación. Precisamente, al no requerir de una estructura empresarial, de una inversión que confiara en su proyecto, el periodista desempleado o el que hallaba un nicho especializado, se lanzó a probar. Nada que perder, ¿no?

Lo que perdió el periodista es lo que mejor sabía hacer, aunque con una nueva cara: la inversión en tiempo, en aprendizaje de las nuevas plataformas digitales, en relaciones públicas que alimentaran su agenda de contactos, en presencia en nuevos foros distintos a los tradicionales para practicar el networking con fuentes distintas a las de siempre, la capacidad para entender a las audiencias. Y en este punto se encontró con la frontera entre el voluntarismo de su emprendimiento y el punto de inflexión que le permitiera continuar. De las audiencias se desprendió el primer concepto empresarial que le obligó a cambiar el chip; del lector a la audiencia; de la pieza informativa a la pieza rentable; del tiempo al ROI; de la información al marketing digital para alcanzar a una audiencia, generar un engagement, conseguir demostrarlo a marcas con capacidad inversora y ganar dinero con lo que mejor sabía hacer.

Y de ahí a saber lidiar con la fiscalidad; con la incomprensión de los colegas de medios tradicionales –mejor dicho, de las empresas informativas tradicionales en las que éstos trabajaban- que lo percibieron como amenaza a sus puestos de trabajo; con la falta de proyección informativa de los otros colegas de colectivos profesionales –más preocupados en luchas a la izquierda y a la derecha en formato tradicional que de comprender a los actores del nuevo siglo-; del sempiterno intrusismo, bajo la forma de nuevos líderes informativos, ¿enemigos, fuentes o aliados?; de formatos publicitarios que le permitieran mantener la independencia de sus escritos cualificados; y de las normativas, los programas, las licencias, los números…rojos. ¿Cuán difícil fue botar la cáscara de nuez? ¿Cómo sobrevivieron los que llegaron a buen puerto? ¿Quiénes son esa minoría y cómo se animó a la mayoría a lanzarse a un espectro con tantas incertidumbres?

Sobrevivieron quienes supieron especializarse, separar los contenidos de la rentabilidad empresarial, bifurcar sus agendas de contactos entre clientes y protagonistas de informaciones; organizar hitos que ‘marketizaron’ sus propuestas; innovar con los formatos publicitarios; alcanzar audiencias hiperespecializadas y conseguir demostrárselo al mecenas; incluir la publicación en una estrategia de marketing y comunicación más amplia; pensar en mensajes transversales entre soportes y plataformas; virar a tiempo para escapar de las tormentas de la alta mar, tales como celos, malos consejos y perfiles nocivos.

Lo que quedó claro es que todo periodista emprendedor aprendió de su esfuerzo y probó, probó, probó….

(De la paradoja del destino del plumilla y la parábola inspirada en sus incertidumbres actuales).

Posted by Óscar Delgado

1 marzo, 2017

Gabinete de prensa, periodismo abierto e influencers

1 marzo, 2017|

¿Cómo ha cambiado el trabajo de un gabinete de prensa? ¿Los periodistas siguen recurriendo a las informaciones que proceden de estas oficinas? ¿Qué papel cumplen hoy en día? ¿Cómo han incurrido en la relación de un lado y otro de la comunicación los perfiles denominados influencers? ¿Cuál es la misión difusora que cumplen en las nuevas plataformas?

En términos periodísticos, y dentro del ámbito de la comunicación corporativa, o institucional, el gabinete de prensa cumple la misma función que tradicionalmente ha tenido, esto es, difundir informaciones de la actualidad de la empresa, perfil profesional, sector o institución correspondientes con enfoques de valor que proyecten novedad en relación a su actividad, contexto y agenda.

Pero la irrupción de las nuevas plataformas digitales y la relación directa con las audiencias destinatarias de las informaciones han condicionado también el envoltorio de los mensajes a difundir por un gabinete de prensa. Porque, además de los medios tradicionales, los receptores de su producción informativa hoy también son el resto de actores que participan en el concepto de periodismo abierto; desde los protagonistas secundarios de las noticias, los que registran hechos con los dispositivos móviles a modo de periodistas ciudadanos, los que los comparten en las redes sociales desde diferentes puntos de vista, los que dinamizan las noticias que publican los medios tradicionales a través de sus perfiles digitales, los prescriptores que verifican o no el contenido y hasta los influencers, o líderes de opinión con comunidades de seguidores sobre los que influyen en una determinada decisión o información.

Un conglomerado de actores en cuya cúspide se puede ubicar el profesional o la agencia de prensa con capacidad para organizar mensajes, oportunidades informativas, perchas o enfoques segmentados –desde un punto de vista exclusivo-, agendas de contactos influyentes por sectores (la agenda del comunicador de toda la vida pero enriquecida con los de los nuevos protagonistas y audiencias), capacidad de síntesis, expresión dinamizadora, conocimiento del medio, del contexto, de la actualidad –y de ésta con las oportunidades iniciales o con los hitos incluidos en un plan de comunicación-.

Ítems, contactos, plataformas, periodistas, perfiles, influencers,… han de ser protagonistas necesarios del día a día de un gabinete de prensa y de comunicación; de las relaciones públicas y de la repercusión de su trabajo en las sociedades actuales.

Posted by @os_delgado o @360gradospress

17 febrero, 2017

Slow journalism: preceptos para practicarlo

17 febrero, 2017|

Para conocer a qué responde el concepto slow journalism, ése que no ha sido acuñado oficialmente por nadie pero que el imaginario vocacional de cualquier plumilla que se precie lo contempla, es necesario aspirar a practicarlo. Por slow journalism podríamos entender la especialización en tiempos de Big Data, a la meticulosidad trabajada a partir de la verificación, al trabajo periodístico en profundidad, sin mirar el reloj ni si el sometimiento a unos imperativos de tiempo-espacio-publicitarios que condicionen el resultado final. El ‘periodismo lento’ atiende a una serie de preceptos que procuramos resumir a continuación:

Originalidad: practicar la originalidad pasa por abordar enfoques distintos, trabajar el contenido desde un punto de vista diferente al que proyecta la mayoría de soportes informativos. Si ponemos el fotoperiodismo como ejemplo, podríamos recurrir al reportero gráfico que huye de la foto-encuadre por la que reparten codazos sus compañeros y arriesga, por ejemplo, con una ‘metafoto’ o  foto de los fotógrafos fotografiando el hecho noticiable, que podría quedar en segundo plano. Desde el punto de vista escrito, sería el hito abordado desde otro prisma diferente al del teletipo, la nota de prensa o la profecía lanzada por la fuente que protagoniza la pieza. La actitud del profesional y el tiempo que dedique a abordar la realidad a informar, a documentarla, a contextualizarla, a enmarcarla en su guion periodístico, será cómplice necesaria para la consecución de la originalidad.

Calidad: del precepto anterior se desprende la necesaria calidad, cuyo resultado es la suma de otros factores necesarios que abarcan desde las habilidades escritoras del periodista, el conocimiento del entorno, el contexto geográfico de la pieza que trabaja, los contactos que tenga o adquiera para trabajar el contenido, hasta las nociones de marketing digital que aplique para que el resultado de horas de trabajo se proyecte a una audiencia lectora potencial de facto.

Especialización: el mejor aliado para trabajar desde el punto de vista periodístico el escenario del Big Data puede pasar por la especialización. Será entendida por el conocimiento exhaustivo de una materia a partir de la trayectoria profesional dedicada a la misma y al manejo de las habilidades técnicas para perfeccionarla y comunicarla. En este capítulo, el periodista especializado es un experto en la materia de la que informa, algo que habrá conseguido a base de leer, interactuar, practicar las relaciones públicas con los protagonistas de “su” actualidad y escribir sobre la materia con vehemencia posicionadora.

Dedicación: concatenado con los preceptos señalados, el de la dedicación es el principal aliado del slow journalism. Porque sin tiempo no habrá un resultado de calidad. Es la inversión imprescindible, el mejor testigo del periodismo lento que lo caracteriza como heredero del periodismo que narra historias, que se implica en el entorno del que informa, que conoce a sus protagonistas, que pregunta por las diferentes caras y por los diferentes grados de implicación condicionan la interpretación de los hechos. La dedicación es saber comunicar al detalle las distintas capas de la cebolla.

Publicación: una vez conseguido el resultado, esto es, el texto de nuevo cuño, original, trabajado bajo los preceptos indicados, revisado, filtrado, verificado y actualizado; llega el momento de publicarlo y difundirlo. Porque de nada sirve haber escrito una aportación brillante si a priori no nos hemos procurado la garantía de la publicación que nos permita difundir el conocimiento especializado que hemos redactado. Un blog propio que alimente nuestra marca personal, un medio digital que apueste por el slow journalism –que crea en los mismos preceptos-, una revista especializada que abra contactos y oportunidades para la autoridad de nuestra firma en el contexto abordado,… será la guinda que coloque en el camino la vocación practicada con la exclusividad de quien tiene argumentos para creer en el periodismo cocinado a fuego lento.

Posted by @os_delgado