Y no nos referimos a que se debe tener Internet. El periodista que se dedique a la redacción 2.0 debe estar, ante todo, preparado para los retos que día a día surgen en el entorno digital. Así pues, se tiene que formar continuamente sobre las herramientas que vayan surgiendo para estar totalmente a la última. La evolución 2.0 es incesante, y si la formación no es constante, se entrará en una espiral de rutinas tradicionales, poco innovadoras y obsoletas.

El mundo del periodismo se ha transformado sustancialmente en los últimos años, como ya sabemos. E, incluso, casi a diario surgen novedades en la comunicación 2.0. Por eso, el periodista debe ser ágil y rápido, investigando todo aquello que vayan surgiendo, desde redes sociales más innovadoras como Snapchat, hasta conocer los entresijos de la redacción 2.0.

Asimismo, los periodistas deben saber conversar y dialogar en las redes sociales. La web pasó del 1.0, prácticamente unidireccional, a la 2.0, bidireccional gracias al auge y consolidación de las redes sociales. Los medios de comunicación también han debido adaptarse a esta coyuntura, puesto que su comunicación también era unidireccional e Internet ha dado paso a lectores que opinan y critican.

Una redacción 2.0 implica saber informar en directo. Para ello, además de conocer las fuentes y las herramientas necesarias, hay que ser rápido para contar lo que sucede en tiempo real. Los hashtags son fundamentales, pues permiten que los seguidores puedan seguir la temática de la que se informa. El valor añadido del periodista, en este sentido, es el saber contrastar la información para ofrecer una noticia fiable a la par que inmediata.

Por otro lado, a la hora de redactar un texto en formato digital, hay que tener en cuenta algunas pautas. Una de las más importante nos la brinda el hipertexto, ya que si se crean hipervínculos el lector puede conocer los antecedentes, ampliar la noticia y conseguir información adicional a la que se proporciona en el mismo texto.

El hipertexto no tiene porqué conducir a otros formatos escritos puesto que las posibilidades audiovisuales de Internet hacen que la información sea, a su vez, vista y escuchada. Se puede enlazar a podcast, a videos, a infografías o a un pdf descargable. Incluso todos estos elementos pueden incrustarse en el cuerpo de la noticia o post, de manera que las posibilidades de lenguaje que se abren son múltiples, abarcando así todos los medios posibles.

Finalmente, hay que tener en cuenta que el lector de medios digitales pasa menos rato leyendo, por lo que el texto debe ser ágil y más corto que en un medio en papel. Además, debe incluir negrita y, cuando lo ocasión lo requiera, apartados. Y, sobre todo, contenido de calidad.