Las noticias falsas se han convertido, lamentablemente, en noticias en sí mismas. Una oleada de críticas hacía Google y Facebook ha hecho que ambas empresas tecnológicas tengan que instaurar medidas contundentes ante su proliferación. De hecho, el buscador admitió el año pasado que difundió una falsa noticia sobre Donald Trump ganando el voto popular, y que fue leída (y creída) por millones de usuarios.

La preocupación ha llegado a tal extremo que el parlamento británico ha abierto una investigación sobre la difusión de estos bulos en las redes sociales. Directivos de Google, Facebook y Twitter se sentarán en la Comisión de Cultura de la Cámara de los Comunes para someterse a las preguntas de los diputados. Asimismo, Alemania va a probar un filtro para identificar estas ‘fake news’ en Facebook, precisamente para que no afecte durante las elecciones.

A todo esto se une la polémica que sufrió Google porque varios de sus resultados de búsqueda aseguraban que el Holocausto no existía. Para ello, la compañía tuvo que rectificar y modificar su algoritmo, un gesto con el que querían dejar claro que están dispuestos a luchar contra las publicaciones falsas.

Por otro lado, se encuentran los denominados “anuncios malos”. Google ha publicado hoy en su blog oficial un amplio post sobre su informe Bad Ads en el que explica que 2016 fue el peor año hasta la fecha en cuanto a este tipo de publicidad digital. Todos los años, el buscador elimina una gran cantidad, pero el año pasado retiró más de 1,7 billones, más del doble que en 2015.

Así pues, eliminó desde anuncios relacionados con préstamos exprés (que prohibió el año pasado), productos ilegales como los farmacéuticos del mercado negro, sites de juego de azar y otros que considera “engañosos”. A ello se une lo que Google llama ‘tabloid cloakers’ o las noticias falsas. En este sentido, señala que estos ‘cloakers’ publican temas en momentos oportunos como unas elecciones, una noticia que sea tendencia o sobre una persona famosa. “Sus anuncios pueden aparecer en titulares en un sitio web de noticias. Cuando la gente hace clic en esa historia, llegan a un sitio de venta de productos, y eso no es una noticia”, explican.

En el informe, el gigante de Internet explica que retira inmediatamente esas historias y prohíbe al usuario que pueda volver a anunciarse de nuevo. El año pasado suspendieron más de 1.300 cuentas. “Lamentablemente, este tipo de anuncios malos están ganando popularidad porque la gente está haciendo clic en ellos –comentan- Y un puñado de estafadores está bombardeando con una gran cantidad de anuncios malos”. Solo durante una semana en diciembre de 2016, 22 ‘cloakers’ fueron responsables de que los anuncios malos fueron vistos más de 20 millones de veces.

Como señalan desde el buscador, la batalla no termina en la eliminación de anuncios o noticias malas y falsas: “A medida que invertimos en una mejor detección, los estafadores invierten en anuncios más elaborados para engañar nuestros sistemas. Continuar luchando contra ellos es esencial para proteger a los usuarios online y garantizar que encuentren lo mejor en Internet”.

Como reflexión, hay que tener en cuenta que los periodistas juegan un papel fundamental. Su trabajo es imprescindible para que ese tipo de noticias falsas no proliferen y campen a sus anchas por Internet, ya que su trabajo consiste en contrastar la información. Por tanto, la ciudadanía debe ser consciente de este trabajo que se realiza y de que los medios de comunicación siguen siendo un pilar fundamental para informar a la sociedad gracias a los profesionales de la comunicación.