En el terreno de las redes sociales vinculadas a una decisión de compra reina el vídeo y, en el de la comunicación de productos y servicios de pymes, el contenido audiovisual se ha convertido en ingrediente necesario para la conversión y la captación de clientes. Precisamente, la pasada edición de iRedes, celebrada en Burgos, incluyó un taller explicativo de las nuevas tendencias de vídeo marketing, impartido por Miguel Figuera, que sirvió para extraer algunas de las claves de este recurso informativo y promocional que conecta directamente con las audiencias potencialmente interesadas en los productos y servicios que, desde la empatía, puede ofrecer la pequeña empresa o el autónomo.

¿Qué incluir en estos vídeos? ¿Cómo poder compartir con un presupuesto limitado una actividad audiovisual recurrente del día a día de la pyme? Rescatamos algunos consejos que recogimos en aquella cita sobre el marketing de guerrila para vídeo marketers:

1.- Perder el miedo. El mejor prescriptor del servicio o del producto que comercializa es el propio autónomo, quien puede explicar las funcionalidades de su catálogo en primera persona. Para ello, es imprescindible que se quite el miedo y que comience a ponerse delante de la cámara de su smartphone, haciendo pruebas de las novedades que ofrece a sus clientes Aplicando el mismo estilo a un canal modesto en Youtube, podrá abrir las puertas de su negocio online como si de un local a pie de calle con demostraciones en el escaparate se tratara.

2.- Testimonios de clientes. La credibilidad aumenta si se comparte la experiencia en primera persona del cliente satisfecho con el producto, la compra o el servicio contratado. Un recurso espontáneo, más que medido o cargado de artificialidad. En este sentido, por encima incluso de la calidad de la imagen, prima el contenido experiencial que cuente la persona que quiera aportar su paso por la pyme.

3.- Demostraciones de productos y servicios. El objetivo de este capítulo es que sea el propio vendedor quien desembale un producto, enseñe el kit a su audiencia y explique las ventajas o novedades que incorpora respecto a versiones anteriores. ¿Por qué no emular la fórmula que utilizan grandes youtubers de canales de DIY, booktubers o gamers para los productos y servicios que vende una pyme a través de su canal de Youtube?

4.- Tutoriales y agradecimientos. A la categoría anterior, es recomendable incorporar tutoriales más detallados de uso o funcionamiento del producto o servicio que ofrece la pyme; así como los agradecimientos propios del contexto social en que nos movemos.

Según Figuera, de cada 1.000 reproducciones, la estadística indica que se producen 3 ventas. Si, además, el autónomo hace un trabajo en paralelo al que realice en el resto de sus canales de difusión con la palabras clave que utiliza su consumidor para localizar los productos y servicios que ofrece; si apuesta por una duración breve, en el que primen los criterios de la concisión, la claridad y la presentación al grano de los argumentos de venta; así como la interacción con el cliente potencial, a través de una respuesta ágil a sus preguntas, la pyme proyectará más credibilidad si cabe.

Asimismo, apostar por nuevos cauces audiovisuales basados en la conversación, la transparencia y la inmediatez, como Snapchat o Periscope, “el arma definitiva para el vídeo marketer en 2016”, puede significar saber pegar primero en los canales que van complementando a Facebook o Youtube en el lenguaje audiovisual que tienen las pymes a su disposición para conectar con las necesidades de su audiencia.

Datos a tener en cuenta: el 74% de los denominados millenials (nativos digitales) considera que el vídeo les ayuda a decidir en su día a día, el 78% del contenido total que se consume en internet tiene forma de vídeo; el 65% de las visitas que recibe una web procede del lenguaje audiovisual, desde plataformas como Facebook o Youtube.