democracia

(In)comunicación institucional

Ya no nos llamamos corruptos. Al menos no como en los 2000. España lleva años depurando a los responsables de institucionalizar políticas cimentadas en la corrupción –legal y moral–, y se diría que nuestra autopercepción empieza a sincronizar con la de países más ejemplares. Hoy, en ese pensarnos mejores, logramos espantar prácticas censurables aún cuando todavía asoman vestigios de un pasado gris que cuesta enterrar.

Sobran ejemplos de estos vestigios. Por centrarlo en el ámbito de la comunicación, rescataremos la noticia aparecida en prensa hace varias semanas con el siguiente titular: “El Ayuntamiento de Guadix encarga la comunicación a un familiar sin ser periodista”. Los regidores del municipio granadino prescindieron primero de un gabinete de comunicación profesionalizado poniendo al frente a un nutricionista, para finalmente darle el puesto de comunicación al hermano de la primera teniente de alcalde, Encarnación Pérez Rodríguez.

Resulta tan reprochable el dedazo en beneficio de un familiar como el intrusismo en una profesión tremendamente deteriorada. Tal y como critican al unísono la Asociación de la Prensa de Almería (AP-APAL), el Colegio de Periodistas de Andalucía (CPPA) y la Federación de Asociaciones de Periodistas de España(FAPE), echar mano de «personal de confianza» sin ninguna preparación ni titulación para asumir funciones de comunicación institucional «no es de recibo»: «Y, si además, se aprovechan para colocar eventualmente a familiares directos, pues flaco favor se hace a la democracia».

«El gobierno municipal de Guadix, de esta forma tan ruin, ha fulminado dos décadas de un trabajo profesional concienzudo, desarrollado y desempeñado por periodistas de forma eficaz», critican las asociaciones y piden al PP y Ciudadanos que apuesten por la igualdad de oportunidades, ya que el hecho de que la comunicación corra a cargo de «un inexperto» supone negar «a la ciudadanía el acceso a una información profesional, transparente e imparcial».

Supone, en definitiva, levantar un muro de incomunicación entre gobierno y gobernados. Buena parte de las tareas contenidas en el puesto usurpado están encaminadas a facilitar la conversación de doble sentido: por un lado abre canales para que los vecinos transmitan sus necesidades e inquietudes a un consistorio ávido de información, y por otro proporciona un altavoz institucional para que ese consistorio comunique sus iniciativas y se someta, consiguientemente, al escrutinio de la ciudadanía. 

Al segar esos canales con el negligente acto de la colocación familiar se entorpece la comunicación y se deprime la calidad de la convivencia municipal. Un ayuntamiento sordo, aislado en su burbuja de metacrilato, corre el riesgo de gobernar contra sus ciudadanos, lo cual, atendiendo a su función esencial de representatividad, no es más que una suerte de masoquismo.

Pero no solo en la falta de comunicación directa entre ciudadanos y ayuntamiento se resiente la democracia. El cargo arrebatado comprende también la relación institucional con los medios municipales y provinciales, medios cuyas funciones son las de poner coto a los excesos del poder y, en paralelo, servir de correa de transmisión entre un discurso político marketinizado y un ciudadano huérfano de certezas. La concordia entre gobierno y medios de distinto signo es necesaria en la medida en que ésta garantiza el respeto a la pluralidad del pensamiento ciudadano, ¿ayuda a la concordia la designación de la que hablamos?

Para no caer en predicciones gratuitas, veamos una hipótesis semejable: el alcalde de determinado pueblo salda una deuda personal colocando a un amigo en el cargo de comunicador oficial. Éste no es periodista, de modo que reúne los títulos de enchufado e intruso. Asumiendo que la profesión de periodista sufre una sangrante escasez de puestos de trabajos, ¿cómo leerán los medios esa designación? ¿Qué trato profesarán los periodistas a un arribista de méritos consanguíneos? La relación portavoz-medios nacerá herida, prácticamente irreparable, y serán los ciudadanos quienes paguen la factura del conflicto.

Más preguntas a la otra parte: el recién investido comunicador municipal, ascendido por la gracia de su sesgo ideológico, ¿qué valor concederá a la neutralidad? En el reparto de publicidad institucional –muchos medios sobreviven gracias a este caudal público–, ¿evitará ahogar a la disidencia? ¿Aplaudirá el rigor de quienes informan sobre el dedazo que le paga la nómina? A nivel estructural, ¿conocerá acaso cuáles son los mandatos de la deontología profesional?

Decíamos que ya no nos llamamos corruptos. Al menos no tanto. En ese sentido, aunque solo sea por la cuestión aspiracional, el Ayuntamiento de Guadix y todos los ayuntamientos con la tentación de maltratar a los periodistas harían bien en dejarse asesorar por las asociaciones del ramo y facilitar la igualdad de oportunidades. Acudir a las bolsas de periodistas. Lo contrario conduce al aislamiento y a la confrontación. Parece mentira que en pleno 2019 se siga ignorando el impacto de la comunicación profesional en el éxito de cualquier institución.

Claudio Moreno

press

‘Press’ y ‘Afterlife’, dos series sobre la decadencia del periodismo

Las tendencias temáticas exploradas por la ficción suelen ser un buen termómetro para evaluar la salud de una determinada época. Cuando dentro de cinco o seis décadas revisen la filmografía de los años 2000 y tropiecen con tantas películas atravesadas por los avatares de la crisis financiera, deducirán que a este lado del siglo no lo pasamos del todo bien. Si realizan una búsqueda más precisa y reparan en las series de 2019, entonces descubrirán que el viejo periodismo chocó frontalmente con su propia crisis de reputación.

A medida que la profesión hunde sus cimientos en el inestable suelo de Internet, esta torre de talentos acumulados, antaño robusta y segura de sí mismo, tiembla y se tambalea hasta el punto de escupir al grueso de sus inquilinos. El periodismo no consigue romper la red de filtros dispuesta por el oligopolio tecnológico que conforman Google y Facebook, y solo queda plegarse a sus directrices amarillistas con el consiguiente menoscabo reputacional. De esa crisis hablan dos de las series más recomendables en este 2019: Press y Afterlife.

La primera es una producción de la BBC distribuida en España por la plataforma Filmin y más específicamente centrada en las flaquezas del sector. La miniserie plantea un escenario ficticio inspirado en una situación real: en el mundo de la prensa escrita, marcada por un presente a merced de la era digital y del ciclo informativo de 24 horas y un futuro incierto, ‘Press’ enfrenta a dos diarios ficticios, el progresista ‘The Herald’ –trasunto de The Guardian– y el tabloide sensacionalista ‘The Post’ –inspirado en The Sun–. Ambos abordan las mismas informaciones, pero desde miradas muy distintas, en su disputa por el favor de los lectores.

La paradoja en el mundo de Internet es que el rigor periodístico penaliza: mientras el diario serio está al borde de la quiebra, el periódico sensacionalista va como un tiro a nivel económico. En ese difícil equilibrio se juega la serie y juegan sus protagonistas, editores y redactores de ambos periódicos en confrontación por un puesto hegemónico en las preferencias de los lectores. Lo interesante de la serie, más allá del retrato, es que cocina un dilema de actualidad en el que no se posiciona, dejando las disquisiciones morales enteramente al público/consumidor de noticias.

La serie sirve para destripar los grandes males del periodismo: las relaciones directas con el poder y el consecuente intercambio de favores, el uso de las portadas como armas arrojadizas, la competencia desleal o la precarización de los periodistas que malviven por sacar adelante cabeceras moribundas. No falta tampoco el palo subliminal a los milenial vía la típica redactora que encuentra en la Wikipedia la información que debería extraer a pie de calle.

En la misma línea decadente pero con un tono más íntimo se encuentra Afterlife, de Netflix, la nueva serie del corrosivo Ricky Gervais, que se mete en la piel de un periodista profundamente afectado por la reciente muerte de su mujer. La sinopsis dice así: Tony llevaba una vida perfecta. Pero tras el repentino fallecimiento de su esposa, en vez de suicidarse decide llevar al límite lo que se puede o no hacer y empieza a hacer y decir todo lo que le da la gana. Algo que será complicado cuando todo el mundo decide intentar salvar a la buena persona que conocían.

La miniserie se mueve con comodidad en la hibridación de géneros, entre la comedia y el drama puro, con un personaje patético y entrañable que no solo convive con la tristeza de haber perdido a su mujer, sino que tiene que capear esa tormenta personal sacando adelante uno de los productos más decadentes de los últimos tiempos: un periódico. Es decir, el periodismo actúa en la serie como un personaje más, el más gris de todos; una profesión que acentúa el tono melodramático que a veces respira la serie.

Viendo ambos títulos es difícil no añorar los tiempos en los que el periodismo era el sustrato de las ficciones más épicas, intelectualmente hablando. De Todos los hombres del presidente a la más reciente Spotlight, la profesión siempre ha alumbrado historias de dignidad, honestidad y empatía con los ciudadanos que más sufren la rapiña del poder. Confiemos que Afterlife y Press –las realidades que representan– sean una isla en el océano del sector.

prensa. periodistas

Amenazas de la libertad de prensa

Un 3 de mayo más el calendario viene marcado por el Día de la Libertad de Prensa, una fecha en la que se recuerda a la sociedad la importancia que tiene estar informada por profesionales. Unos medios de comunicación sin mordazas, con periodistas que ejerzan libremente pese a quien pese, es sinónimo de estar en una democracia avanzada. Sin embargo, en pleno siglo XXI, ciertas amenazas se ciernen sobre la libertad de prensa en España.

Uno de los puntos que más preocupan son las fake news, un tema que se ha abordado en este blog en numerosas ocasiones. Las noticias falsas desinforman a la ciudadanía y acaban desautorizando el periodismo, ya que se disfrazan de noticias o se dan como ciertas en portales web de dudosa reputación profesional. Este peligro hace que la libertad de prensa quede anulada al no lograr su propósito: informar a la sociedad de los hechos de la forma más objetiva posible.

La manera más eficaz de combatirlas es a través de un periodismo de calidad en el que se cuiden tanto los contenidos como a los profesiones, pues estos sufren una implacable precariedad laboral. Esto también pasa por un nuevo modelo financiero, que ayude a una mayor independencia y a incrementar los niveles de mejora de empleo de sus personas. Periódicos como The New York Times ha conseguido sortear la crisis que viven los medios de comunicación tras no saber adaptarse a Internet, con un aumento tanto de suscriptores como de contratación de periodistas. Y todo ello gracias a realizar un exquisito y cuidado periodismo de calidad.

Para combatir las fake news, han surgido plataformas impulsadas por periodistas para verificar las informaciones. Incluso algunos medios de comunicación se han dedicado a contratar los datos que vertían los partidos políticos durante la campaña electoral del 28A, la cual, todo sea dicho, se ha visto salpicada por numerosas noticias falsas por parte de algunos candidatos.

Al hilo de las elecciones, también se ha visto otra amenaza a la libertad de prensa. Un partido político ha asegurado que cerraría medios de comunicación públicos y privados. En sus mítines, de hecho, la gente abucheaba a algunos periodistas que acudían a cubrirlo e incluso se llegó a vetar la entrada de ciertos profesionales de la información.

A todo ello se unen situaciones de indefensión de los periodistas que trabajan en nuestro país, como la que se vivió en Baleares. Un juez ordenó la confiscación de los móviles personales y los documentos de compañeros del Diario de Mallorca y de las agencias EFE y Europa Press, que estaban investigando un caso de corrupción.

Ante todas estas amenazas, la libertad de prensa debe ser reivindicada más que nunca este 3 de mayo. Pero hoy y todos los días debería de ser recordada, ya que, como se viene clamando desde hace tiempo, “Sin periodismo no hay democracia”. Este derecho de la sociedad que no puede existir si los periodistas se encuentran con tantos obstáculos para trabajar.

consejos verificar noticias

Consejos para la verificación de noticias

¿Sabes qué consejos seguir para la verificación de noticias? Llega por WhatsApp una noticia sorprendente, que despierta todo tipo de sentimientos o en la que aparecen datos llamativos sobre un tema muy controvertido o de candente actualidad. Mucha gente, lo primero que hace, es reenviarlo a sus contactos y estos a los suyos. Todo ello sin contrastar si la información que aparece es real o no. Y, en caso de que sea una fake news, su difusión ha sido de tal envergadura que llega a ser complicado pararla.

Para no contribuir a hacer más grandes la extensión de noticias falsas, existen una serie de consejos para la verificación de noticias que solo lleva unos minutos de tiempo ponerlos en práctica. Hay que tener en cuenta que en un 86% de los españoles tiene dificultades para distinguir entre informaciones falsas y reales, según un estudio sobre fake news de la Universidad Complutense de Madrid.

Aunque los consejos se basan en el sentido común, muchas veces el impulso y la visceralidad promueven que estas desinformaciones sean compartidas con asiduidad. Por ello, lo primero que hay que hacer es tomarse unos segundos, desconfiar de partida y seguir estas sencillas advertencias para no reenviarlas de forma inmediata:

  • Hay que leer toda la noticia –o, al menos, una buena parte de la misma- y no quedarse solo con el titular. Este suele ser llamativo, contener algún dato para hacerlo verosímil y causar sorpresa o rechazo. Además, se pueden encontrar faltas de ortografías, erratas o, incluso, una url extraña.
  • Las fuentes son una de las claves para detectar si se trata de una fake news. Si el formato es una imagen reenviada por redes sociales, sin autoría ni enlace, suele ser una noticia falsa. También hay que averiguar si el medio es real o no y cuáles son las fuentes que emplea para justificar la información.
  • Para saber si el titular es real, se puede insertar en un buscador para conocer si ha sido publicado por otros medios de comunicación fiables.
  • Las imágenes pueden estar manipuladas e incluso se puede emplear una fotografía correspondiente a otra fecha o a otro hecho. Hay que buscar la imagen en Google Imágenes para conocer su procedencia siempre que desconfiemos de ella.
  • Los datos suponen un asunto muy sensible. En ocasiones no llevan la fuente que los corrobora y, en otras, se cita alguna autoridad, pero puede ser falso. ¿Cómo saberlo? Comprobando si lo han reproducido otros medios y si realmente lo ha dicho esa persona u organismo, por ejemplo, en un estudio, en una nota o en una rueda de prensa. También se pueden encontrar fuentes generales como “según expertos”, sin mencionar nada concreto, por lo que puede ser falso.
  • Las fake news pueden alterar las fechas o realizar un relato de los hechos sin una cronología exacta. Muchas veces se ve que la noticia está redactada en pasado, aunque se haya lanzado en la actualidad.

Asimismo, algunas redes sociales como Facebook y Google han incluido el botón Fact Checking para que los usuarios detecten la veracidad de la noticia que les ha llegado o que han visto en la Red.

A estos consejos para verificar noticias hay que unir la apuesta por un periodismo de calidad, alejado de la precariedad en la que viven sus profesionales y en la que los medios de comunicación trabajen para luchar contra la desinformación en Internet. Este fue uno de los puntos abordados este sábado en la 78 Asamblea de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), celebrada en Albacete, cuando se abordó la preocupación existente sobre las fake news. Otro de los puntos propuestos fue incluir en colegios e institutos asignaturas relacionadas con el periodismo para que los más jóvenes sepan distinguir cuándo una noticia resulta falsa. De hecho, la Comisión Europea recomendó el año pasado incluir esta formación en escuelas y centros de enseñanza.

Así pues, si se empieza por educar desde bien temprano y a concienciar sobre el peligro que entrañan las fake news, se logrará que estas no tengan cabida en la sociedad. Si todas las personas ponen su granito de arena y dedican unos minutos a comprobar la veracidad de una noticia cuando la leen en redes sociales o se la envían por WhatsApp, se lograría parar un movimiento que llega a desestabilizar sociedades enteras.

Vox Video Lab

Vox Video Lab, una nueva herramienta de innovación periodística

El periodismo vive inmerso en un permanente proceso de renovación, lo cual no deja de ser un hecho radicalmente lógico: el periodismo es cambio porque se dedica, precisamente, a dar buena cuenta de los cambios que nos rodean. Se nutre de la mutabilidad y necesita renovarse de manera permanente para llegar siempre a tiempo a retratar esa condición.

Chicas Poderosas

‘Chicas poderosas’, un proyecto para empoderar a las periodistas

El movimiento Chicas Poderosas por fin ha llegado a España. Cinco años después de su surgimiento en California y tras haberse expandido a trece países, el movimiento arrancó hace una semana en nuestro país con el objetivo de crear una red colaborativa que ayude a compartir talento y conocimiento y, a la postre, empoderar a las mujeres periodistas que se quieran adherir.

dania-alexandrino

“Los periodistas hispanohablantes en Estados Unidos deben utilizar palabras que trasciendan los regionalismos”

En Estados Unidos la comunidad hispanohablante es muy grande y ello se puede ver reflejado en la cantidad de medios de comunicación audiovisuales enfocados a este público que amplían sus redes por el país. Dania Alexandrino es una de las periodistas que han crecido profesionalmente utilizando la palabra española como herramienta de trabajo, de la mano de la Universidad de la Florida, donde también enseña a sus alumnos que el acento neutro es el más adecuado para hablar delante de la cámara.

¿Cómo defines la profesión de periodista?

El periodista es un comunicador que se considera el enlace entre la información y su destino, que varía dependiendo del medio. Es una carrera en la que debe reinar la verdad, la información, los hechos, la objetividad, la dedicación, la transparencia, la honestidad, la ética y, sobre todo, el balance.

¿Cuáles son las claves para comunicar periodísticamente delante de una cámara?

Soy fiel creyente en no seguir las corrientes de los demás medios. Para mi es más importante conectar con el público, contarle las historias que les afectan, las historias que les identifiquen de una forma u otra. Las noticias del momento son importantes, sí, pero la noticia dura, la más impactante, muchas veces es la más difícil de encontrar y de contar. Las demás son relaciones públicas de los políticos.

¿Y a la hora de hacerlo en un medio radiofónico?

Una emisora de radio tiene la inmediatez de tener el contacto directo con la audiencia, si es que el programa recibe llamadas telefónicas y esto le da la ventaja de invitar al radioescucha a sugerir sus historias para que el periodista investigue y pueda contarlas. No obstante, debe reinar la misma premisa que en televisión. Se debe conectar con la audiencia. Tenemos la obligación de conectar y educar al común.

¿Qué acogida tiene la información en español en Florida?

El estado de la Florida tiene varias particularidades con la comunidad hispanoparlante. Dependiendo de la parte del estado y la generación poblacional a la que llegas, el consumo de información puede ser en español, en inglés o en ambos idiomas. La mayoría de los jóvenes latinos de segunda generación en adelante, nacidos en Estados Unidos, ya no consumen información en español, a menos que haya algún motivo para ello.

A la hora de comunicar en televisión para hispanohablantes, ¿qué tipo de vocabulario formal se utiliza para que la información sea entendida correctamente en todos los países?

Las cadenas principales de Estados Unidos (Univision y Telemundo), por lo general, esperan un acento y una dicción neutral. Los periodistas hispanohablantes deben utilizar palabras que trasciendan los regionalismos. Se enfoca particularmente en la población de cada ciudad o mercado. Por ejemplo, un canal hispano en Washington DC entiende que la mayoría de los hispanoparlantes son de origen salvadoreño. Por tal motivo, además de entender cuáles son los temas de importancia para los salvadoreños, el periodista debe saber que la Pupusa forma parte del plato tradicional de El Salvador.

¿Se imparte en las facultades de Periodismo?

Por lo general, las facultades de Periodismo no imparten este tipo de enseñanza. Pero desde que a mí me contrataron en la Universidad de la Florida, esto forma parte del currículo de mi clase. Mis estudiantes aprenden sobre la importancia de la neutralidad en el uso de las palabras, de la importancia de usar un acento neutral que llegue a todos y con el cual todos se puedan identificar, y aprenden lo esencial, que es conocer su audiencia.

¿Qué acentos se encuentran más comúnmente en los medios para hispanohablantes de Estados Unidos?

Aunque domina el acento neutro (o casi mexicano ya que más del 65% de la población que consume productos noticiosos en español tiene este origen), los periodistas pueden sonar un poco más regional, según el mercado de destino. Por ejemplo, en Nueva York, los presentadores pueden ser de origen puertorriqueño o dominicano, porque es el grueso de los latinos, seguido por colombianos, que también se ven como presentadores. En Boston se aplica un escenario similar. En Miami, la mayoría son cubanos, venezolanos o puertorriqueños y así sucesivamente.

¿Hay mucha influencia del inglés en esa comunicación por la ubicación en la que te encuentras o tratas de ser fiel a la lengua española?

Trato de ser fiel a las prácticas que se utilizan en los medios latinoamericanos en Estados Unidos, que combinan en esencia el estilo estadounidense sin olvidarse de quién es la audiencia. Siempre se respeta el uso del idioma. Solo se utilizan anglicismos, si los mismos han sido adaptados y se han convertido en algo común. O si, por ejemplo, en términos de entretenimiento, una película adquiere un reconocimiento a tal magnitud que si se traduce el título nadie lo entenderá.

Como amante de los animales y vegetariana, ¿has tenido la oportunidad de informar acerca de estas temáticas como reportera?

Como reportera en Puerto Rico, pocas veces. A menos que hubiera habido un tema de abuso grande en el que las autoridades se vieran inmiscuidas, pocas veces cubría algo. Son temas que para los productores y directores de noticias no tienen relevancia ni importancia. Ahora, si el canal tiene algún acuerdo con alguna organización sin fines de lucro, sí se cubre algo.

¿Algún ejemplo?

Cuando estuve en Univision Puerto Rico cubrí una incautación de más de 250 perros de todas las razas de una “fábrica de cachorros” ilegal. Fue una historia difícil, y desgarradora, y para alguien que ama los animales como yo fue mentalmente agobiante. Como periodista tenemos que contar las historias de los que no tienen voz, pero pocas veces se cuentan las de esos seres que sienten, sufren y padecen, pero no tienen la capacidad de entendimiento, análisis o habla. Son indefensos.

Por @casas_castro

Fotografía: Marga Ferrer

Cómo evitar discursos xenófobos en los medios de comunicación

[fusion_builder_container hundred_percent=”no” equal_height_columns=”no” menu_anchor=”” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” class=”” id=”” background_color=”” background_image=”” background_position=”center center” background_repeat=”no-repeat” fade=”no” background_parallax=”none” parallax_speed=”0.3″ video_mp4=”” video_webm=”” video_ogv=”” video_url=”” video_aspect_ratio=”16:9″ video_loop=”yes” video_mute=”yes” overlay_color=”” video_preview_image=”” border_size=”” border_color=”” border_style=”solid” padding_top=”” padding_bottom=”” padding_left=”” padding_right=””][fusion_builder_row][fusion_builder_column type=”1_1″ layout=”1_1″ background_position=”left top” background_color=”” border_size=”” border_color=”” border_style=”solid” border_position=”all” spacing=”yes” background_image=”” background_repeat=”no-repeat” padding_top=”” padding_right=”” padding_bottom=”” padding_left=”” margin_top=”0px” margin_bottom=”0px” class=”” id=”” animation_type=”” animation_speed=”0.3″ animation_direction=”left” hide_on_mobile=”small-visibility,medium-visibility,large-visibility” center_content=”no” last=”no” min_height=”” hover_type=”none” link=””][fusion_text]

A medida que crecen y se multiplican las organizaciones xenófobas con capacidad para filtrar discursos de odio en el resto de la sociedad, los medios de comunicación debaten sobre cómo frenar esos discursos haciendo uso de su herramienta más potente: el periodismo.

Violencia_machista

Unos premios de periodismo que sí aman a las mujeres

No son unos premios más de periodismo; son unos galardones que reconocen el lado más social, comprometido y de servicio público de la comunicación. Los Premios de Periodismo contra la Violencia de Género que otorga la Fundación Grupo Norte, que acaban de fallarse, ponen en valor aquellos trabajos periodísticos que contribuyen a combatir la lacra social que es la violencia machista. Reconocer y compensar las buenas prácticas que hayan contribuido a la defensa y difusión de los valores de la igualdad entre sexos es la misión de estos galardones. En esencia, se subraya la concepción de los medios de comunicación como agentes fundamentales como creadores de opinión pública y de difusión de la cultura de la igualdad, frente a estereotipos sociales y culturales sexistas.

La Fundación Grupo Norte, que se dedica a la gestión de recursos, proyectos y actividades para la atención de colectivos sensibles y desfavorecidos, ha premiado en esta III edición de sus galardones a la agencia Colpisa, a Antena 3 y a Onda Cero, como medio escrito, televisión y radio, respectivamente. El acto de entrega se celebrará el 13 de noviembre en la sede de la Secretaría de Estado de Igualdad, en Madrid. En total han sido 70 los trabajos que se han remitido al jurado de estos galardones.

En su modalidad escrita, el premio ha ido a parar al periodista Isaac Asenjo, de Colpisa, por Los invisibles de la violencia machista. El jurado ha valorado ¨la radiografía” realizada sobre “los niños huérfanos por la violencia de género, desde el punto de vista jurídico y social y con datos contrastados y bien expuestos”. En la categoría de televisión, la galardonada ha sido la periodista de Antena 3 Mónica Carrillo por el programa Contra el silencio. La “calidad y diversidad de los testimonios aportados” y la decisión de la cadena de programar el espacio en “horario de máxima audiencia” son motivos expuestos por el jurado para justificar el reconocimiento.

En radio, el premio ha sido para Los hombres que sí amaban a las mujeres, de Javier Cancho y David del Cura, emitido en el informativo La Brújula, de Onda Cero. “Un recorrido realista y sin tabúes que nos sitúa ante el espejo como sociedad, alertando además de los errores de lenguaje que se utilizan para definir los crímenes”. Es el mérito de este trabajo, según el veredicto del jurado.

Estos galardones están dotados con 4.000 euros en metálico para cada categoría y una escultura de Concha Gay que lleva por título Árbol de luz. El jurado ha estado integrado por periodistas y directivos de la Fundación Grupo Norte, la federación de asociaciones de prensa FAPE, la organización de magistrados APM, la COPE, El País, EFE, Antena 3, TVE, El Confidencial, Colpisa, Onda Madrid y Vocento.

 

Abril Antara

soma_prensa

Premios Andalucía de Periodismo, información con mirada propia

Poner en valor una mirada original y propia sobre la realidad e informar con “delicadeza y humanidad” cuando se trata de sucesos “tristes” o tragedias. Es la filosofía que inspira los Premios Andalucía de Periodismo, cuya XXXIII edición está convocada por la Consejería de Presidencia de la Junta de Andalucía en sus cinco apartados: prensa, radio, televisión, fotografía e internet. Cada modalidad está dotada con 10.000 euros y el período de presentación de los trabajos correspondientes expira el próximo 26 de octubre. Se trata de uno de los premios periodísticos y de comunicación con mayor dotación económica.

Ese espíritu de valorar las informaciones con alma es el que motivó la concesión de este galardón en su última edición al equipo integrado por Diego Manuel Díaz Salado e Isabel Campanario por el conjunto de reportajes “A400M. Un año de la tragedia”, publicados en El Correo de Andalucía, sobre el accidente que el 9 de mayo de 2015 sufrió un Airbus militar A400M en las inmediaciones del aeropuerto de Sevilla. Una tragedia en la que fallecieron cuatro personas y dos resultaron heridas. El jurado destacó la “gran calidad del trabajo periodístico”, tanto del texto como de las fotografías. La serie de reportajes analizaban el accidente desde todos los ángulos, recreaban las experiencias de compañeros de los tripulantes y los servicios de emergencia. El material premiado incluía entrevistas en exclusiva a uno de los protagonistas del accidente y a un técnico de pruebas de vuelo.

Se da la circunstancia de que El Correo de Andalucía presentó el pasado 13 de septiembre un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que comporta el despido de 28 de sus 29 trabajadores, lo que, en la práctica, supone el cierre de la edición impresa. Apenas quedará un empleado en la plantilla para la “actividad residual” en la web. No es una cabecera cualquiera la que deja de acudir cada noche a la rotativa. Se trata del periódico decano de Andalucía y el segundo más antiguo de España. La noticia del cierre de una cabecera recién galardonada por su calidad periodística resulta ser una ironía macabra sobre la agonía que vive el modelo de negocio de la prensa escrita.

En radio, fue premiado el programa La hora de Andalucía de Canal Sur Radio, dirigido por Tom Martín Benitez. Un espacio que lleva veinte años en antena. El jurado valoró la mirada andaluza con la que se ofrecen contenidos nacionales e internacionales.

Las bases de la convocatoria de este galardón están publicadas en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA) de 27 de septiembre de 2018, así como en la página de noticias de la Junta y los trabajos se pueden entregar o enviar al Registro General de la Consejería de Presidencia, situado en la Avenida de Roma, s/n (Palacio de San Telmo), 41013 Sevilla.

Por Abril Antara

Foto: @Marga_Ferrer