Los vídeos más vistos del verano

Dicen que una imagen vale más que mil palabras y podríamos añadir que si es en movimiento más de un millón. Con este planteamiento se creó en el año 2006 la plataforma de vídeos YouTube. Ocho años después, cada día se suben más de 110 horas de vídeo al minuto a YouTube que ya cuenta con más de mil millones de usuarios activos (personas que al menos se conectan una vez al mes a esta red para consumir contenidos).

Miles de personas en todo el mundo viven con los ingresos que obtienen subiendo sus creaciones a esta plataforma. Los últimos en aprovecharse del boom del vídeo en Internet han sido los llamados youtubers, jóvenes que graban vídeos y que registran miles de visitas en sus canales. Se estima que los más populares pueden llegar a ingresar más de 120.000 euros al mes.

No son los únicos. Unas trescientas mil personas de todo el planeta se ganan la vida creando contenidos para la plataforma de vídeos de Google, algunos trabajando para firmas comerciales. Ellos son los responsables de los vídeos más vistos del verano en YouTube. De hecho, si nos atenemos a las cifras en España por secciones (deportes, motor, estilo de vida, viajes y eventos y noticias) podemos hacer un resumen de aquello que ha causado más interés en nuestro país.

En el apartado de ‘deportes’, la tanda de penaltis de la semifinales del Mundial entre Holanda y Argentina se lleva la palma con más de 3,7 millones de visualizaciones; en el capítulo de ‘motor’ el incidente entre dos aviones en el aeropuerto del Prat supera los 20 millones; en ocio y estilo destaca el anuncio promocional de La Casera, con más de medio millón de visitas; en viaje y eventos; un vídeo de la atracción Inferno de Terra Mítica donde falleció un joven de 18 años y vídeos de los encierros de San Fermín copan el ranking; y, por último, en el apartado ‘noticias’, una pregunta del líder de Podemos, Pablo Iglesias, en la Eurocámara, lidera la estadística con casi 47.000 visualizaciones.

¿Podemos permitirnos el prescindir de lo digital?

WC Soma comunicacionPrometo que no suelo inmiscuirme en conversaciones ajenas – ¡palabra! –, pero hace poco en un reducido brindis tras la finalización de un curso escuché cómo una recién graduada en periodismo hablaba de sus planes en el corto plazo. Y sí, decidí abordarla: quería saber cómo había sido su experiencia en una universidad distinta a aquella en la que yo cursé mis estudios, así como tantear su transición al mundo laboral desde allí. Conclusión: nada nuevo.

En respuesta, ella mostró especial interés por mi trabajo – me recordó tanto a mí apenas dos años atrás, ¡tanto a todos en los inicios! –. Por supuesto, le expliqué brevemente mi trayectoria – lo cual no requirió de un gran ejercicio de síntesis, todo hay que decirlo –, a lo cual ella respondió con un: A mí es que lo digital no me va mucho. A pesar de lo mucho que me gusta, el momento no invitó al inicio de un debate. Pero, afortunadamente, para eso existe este blog. Traducción: sí, el sermón os ha tocado a vosotros.

No pretendo adoctrinar ni sentar cátedra, sólo compartir una duda existencial, la misma que reza el titular del post: ¿podemos los periodistas permitirnos el prescindir de eso, de lo digital? Nadie cuestiona que la formación del ‘plumilla’ pase por la televisión, la radio y la prensa escrita. Sin embargo, como ajenas a los términos en que se maneja la sociedad actualmente, muchas facultades de comunicación parecen olvidarse de ese otro medio que ya no es la quimera de unos pocos, sino la realidad de unos muchos.

Insisto en una convicción que vengo compartiendo a raíz de mi propio paso por la universidad: creo que estos centros deberían encabezar la exploración de nuevas plataformas, inculcar esa curiosidad a los alumnos y actualizar su plan de estudios continuamente, no sólo adaptándose a aquello que se cuece en el presente, sino también arriesgándose con predicciones de futuro. Cierto, un mayor apoyo a la investigación – tanto económico como moral – en la disciplina ayudaría sobremanera, pero podría comenzar por un sencillo cambio en la actitud de los implicados.

Aclaro que no defiendo arrinconar ningún medio, sólo que tengo la sensación de oír cómo muchas puertas se cierran mientras uno de los existentes no se atiende. Y llegó el turno de réplica: ¿cuál es vuestra opinión al respecto? A veces, pienso que este maldito idealismo 2.0 va a acabar conmigo…

Posted by @LaBellver
Photo by @Marga_Ferrer