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Periodismo

abril 2017

En la cantera de los periodistas digitales

abril 10th, 2017|

El periodo formativo en prácticas que un becario de periodismo asume dentro de una empresa informativa o agencia de comunicación conecta al alumno con la vertiente más pragmática de su vocación. Pero, ¿qué obligaciones tiene cada parte en el proceso?

Por un lado, el tutor de la empresa recibe la responsabilidad de monitorizar los progresos del alumno y de inculcarle nociones de praxis dentro de unas rutinas laborales aún ajenas para el futuro plumilla. Por otro, el estudiante se introduce en rutinas laborales propias del mercado que se le abrirá cuando finalice sus estudios, además de conectar con una oportunidad profesional para convencer de su valía a quienes pueden contratarlo.

Así es el marco teórico por el que se establecen este tipo de vinculaciones profesionales entre el mundo de la empresa y el universitario.  En la práctica, en ocasiones se deforma ese “contrato” por el cual el tutor se compromete a enseñar al alumno y éste a aportar su conocimiento moldeado a favor de las rutinas informativas. Y es cuando una de las dos partes olvida la misión que juega en esta relación temporal y formativa. Bien porque el tutor exija al alumno el mismo rendimiento que a un recurso contratado por la empresa, olvidándose de su misión formativa; bien porque el estudiante aparque su vocación con el objetivo de cumplir un horario caprichoso sin implicarse en el aprendizaje de las habilidades prácticas que le puede reportar la experiencia.

 La actitud, tanto en un caso como en otro, es la clave de que una prácticas estudiantiles sean fructíferas para ambas partes. Del tutor se espera cariño, dedicación y monitorización de los progresos del estudiante. Del futuro periodista principalmente se espera actitud y vocación por aprender.

Porque en las facultades de Comunicación se enseña hasta donde llega la teoría, pero la práctica se aprende a pie de campo, con el titular en la mano, con el ánimo de conocer cómo es la rutina del profesional con el que compartimos redacción o al que pegamos un telefonazo para proponerle la publicación de un contenido de calidad. La raza de periodista se forja con curiosidad por poner en perspectiva un proceso informativo original, sus objetivos, cómo conectar un contenido con la audiencia, a través de qué canales más allá de los tradicionales… Aspectos que el tutor de la empresa ha de saber proyectar gradualmente al estudiante para que el plumilla entienda el proceso comunicativo como un todo y al que pueda ir incorporando las nociones de marketing digital necesarias para el periodista del siglo XXI.

¿Difícil? Sí, pero con tiempo, dedicación, ilusión y voluntad por ambas partes se pueden llegar a forjar grandes profesionales de vocación latente y las empresas informativas pueden ser cómplices de una nueva remesa de informadores adaptados al contexto digital.

Posted by @os_delgado

marzo 2017

Una cita con el periodismo digital

marzo 6th, 2017|

El periodismo digital está evolucionando a una velocidad que supera, muchas veces, a los propios periodistas. Los próximos 9 y 10 de marzo se celebra el XVIII Congreso de Periodismo Digital en Huesca, impulsado por aquellos que sí supieron ver el potencial que suponían las nuevas redes y la revolución que traerían consigo. El proyecto que nació con el impulso del aragonés Fernando García Mongay (@mongay55) y ha ido creciendo hasta convertirse en una cita obligatoria para muchos periodistas; entre sus exponentes han pasado figuras como El Gran Wyoming, Iñaki Gabilondo o Pedro J. Ramírez.

Pero esto no siempre fue así, sino que eran muchos los que en los inicios de los 2000 calificaban este fenómeno de “moda” y no daban ni un euro por “eso de Internet”. El propio Josh Lyman (Bradley Whitford), personaje de la mítica serie El ala oeste de la Casa Blanca,  se reía de su ayudante cuando le planteaba abandonar su puesto para marcharse a trabajar a una empresa digital que estaba dando sus primeros pasos: “No sabes si durará un año”, le dijo. Más de uno, por lo visto.

El presidente de la Asociación de Prensa de Aragón, José Luis Trasobares, la cual organiza el evento junto con el Ayuntamiento de Huesca, nos explica cómo nace esta idea y su evolución.

¿Cómo surge la idea de crear un Congreso para el Periodismo Digital?

Esta idea surge hace años, cuando esto del periodismo digital todavía estaba envuelto en ciertos arcanos tecnológicos, era una especie de cuestión que ya se estaba dando y que ya planteaba una nueva realidad: en Estados Unidos, en otros países… podía entenderse que iba a darse aquí también. Pero bueno, no era este fenómeno que vivimos ahora de una manera tan plena.La Asociación de Periodistas de Aragón y, concretamente uno de sus asociados, Fernando García Mongay que ha sido durante muchos años el director del Congreso, empezaron a hablar de esta cuestión, de que había un cambio muy profundo en el periodismo que iba a estar conducido por una revolución tecnológica y por una transformación de todos los usos: los lenguajes, la estructura de la comunicación… Se empezó a hablar de esto, había ya gente que lo vislumbraba y se comenzó a hacer un foro de debate, un punto de encuentro, donde venían colegas de otros países para explicar lo que estaban viendo en otros países. Como este cambio sigue siendo tan total, tremendo y profundo, nos sigue dando, y mucho, que hablar.

La primera edición se dio en 1998 cuando la implantación de Internet aún no estaba clara para muchos, ¿qué evolución habéis notado?

Las primeras seis ediciones fueron el despegue, luego fue de consolidación, ahora se mueve mucha gente y tiene una repercusión, quiero pensar, muy buena. Hemos contado siempre con pioneros en España, toda la gente que ha hecho algo las primeras ediciones digitales, que han trabajado para diversas consultoras que han hecho los diseños o las propuestas… esta gente está en el Congreso, prácticamente, desde la primera edición.

¿Cómo fue la realización del Congreso durante los primeros años, cuando algunos periodistas aún eran reacios a admitir el impulso de la web sobre el papel?

Yo más que oposición, lo que creo que ha habido en España es que la crisis nos dio en la cara. Yo creo que con anterioridad las condiciones de la prensa era tan buena, falsamente buena, pero parecía tan buena; que yo creo que, en España, este debate no ha adquirido su punto crítico hasta justamente hace diez años, que es cuando ya no cabe ninguna duda de que el papel se viene abajo, de que  la prensa tradicional, empezando por los diarios más vendidos de España, están en una crisis muy dura de la que no saben cómo salir. Y, bueno, los periodistas no es que no se lo creyesen, yo creo que es que había periodistas que no se planteaban esto en unos términos tan desgarradores como los que luego hemos tenido descubierto. Es que en el 2005 la industria de la información en España iba como un tiro, mientras que ahora está quebrada.

El auge de Internet no solo ha perjudicado a la prensa escrita, sino que también se ha dado un descenso importante de espectadores en la televisión, ¿hasta que punto la web se va a adueñar del periodismo?

Yo creo que la web está ya bastante adueñada del periodismo. La prensa ha sido la primera, evidentemente era la más vulnerable si hablamos en términos estrictamente de periodismo, de información. La televisión y la radio aguantan mejor puesto que combinan información y  entretenimiento, pero la radio está sufriendo también. Sufre, y cada vez van a sufrir más, porque de repente Internet  coloca una oferta en unos términos muy competitivos.

Todas las profesiones se han transformado con la digitalización, ¿cuáles dirías que son los mayores cambios que ha experimentado la figura del periodista?

Todo esto ha dado un vuelco espectacular, para empezar, el periodista ha dejado de ser el obligado intermediario entre la actualidad y la opinión pública. Entonces ahora descubrimos que cualquier ciudadano o ciudadana que tenga un teléfono móvil en el bolsillo, capta información y la puede difundir. Otra cosa que ha sucedido es que las barreras entre el periodismo escrito y el audiovisual se han borrado y nos aparece la obligación de inventar nuevos lenguajes en los cuales las estructuras de lo que podríamos denominar “periodismo de la era industrial” – pirámide invertida, lead, etcétera- no va a ninguna parte porque tu ya puedes utilizar textos, audios, imágenes de una manera integrada en un mismo soporte, lo cual te obliga a plantearte nuevos lenguajes, nuevas maneras de buscar el impacto, de presentar la noticia…

¿Qué retos os planteáis para futuras ediciones?
El primer reto es que el Congreso siga y permita seguir hablando de periodismo en sesiones serias, con análisis cualificados y con gente que realmente tenga algo que decir.

Post de Sharon Reguera
Foto: congresodeperiodismodigital.com

Gabinete de prensa, periodismo abierto e influencers

marzo 1st, 2017|

¿Cómo ha cambiado el trabajo de un gabinete de prensa? ¿Los periodistas siguen recurriendo a las informaciones que proceden de estas oficinas? ¿Qué papel cumplen hoy en día? ¿Cómo han incurrido en la relación de un lado y otro de la comunicación los perfiles denominados influencers? ¿Cuál es la misión difusora que cumplen en las nuevas plataformas?

En términos periodísticos, y dentro del ámbito de la comunicación corporativa, o institucional, el gabinete de prensa cumple la misma función que tradicionalmente ha tenido, esto es, difundir informaciones de la actualidad de la empresa, perfil profesional, sector o institución correspondientes con enfoques de valor que proyecten novedad en relación a su actividad, contexto y agenda.

Pero la irrupción de las nuevas plataformas digitales y la relación directa con las audiencias destinatarias de las informaciones han condicionado también el envoltorio de los mensajes a difundir por un gabinete de prensa. Porque, además de los medios tradicionales, los receptores de su producción informativa hoy también son el resto de actores que participan en el concepto de periodismo abierto; desde los protagonistas secundarios de las noticias, los que registran hechos con los dispositivos móviles a modo de periodistas ciudadanos, los que los comparten en las redes sociales desde diferentes puntos de vista, los que dinamizan las noticias que publican los medios tradicionales a través de sus perfiles digitales, los prescriptores que verifican o no el contenido y hasta los influencers, o líderes de opinión con comunidades de seguidores sobre los que influyen en una determinada decisión o información.

Un conglomerado de actores en cuya cúspide se puede ubicar el profesional o la agencia de prensa con capacidad para organizar mensajes, oportunidades informativas, perchas o enfoques segmentados –desde un punto de vista exclusivo-, agendas de contactos influyentes por sectores (la agenda del comunicador de toda la vida pero enriquecida con los de los nuevos protagonistas y audiencias), capacidad de síntesis, expresión dinamizadora, conocimiento del medio, del contexto, de la actualidad –y de ésta con las oportunidades iniciales o con los hitos incluidos en un plan de comunicación-.

Ítems, contactos, plataformas, periodistas, perfiles, influencers,… han de ser protagonistas necesarios del día a día de un gabinete de prensa y de comunicación; de las relaciones públicas y de la repercusión de su trabajo en las sociedades actuales.

Posted by @os_delgado o @360gradospress

febrero 2017

Slow journalism: preceptos para practicarlo

febrero 17th, 2017|

Para conocer a qué responde el concepto slow journalism, ése que no ha sido acuñado oficialmente por nadie pero que el imaginario vocacional de cualquier plumilla que se precie lo contempla, es necesario aspirar a practicarlo. Por slow journalism podríamos entender la especialización en tiempos de Big Data, a la meticulosidad trabajada a partir de la verificación, al trabajo periodístico en profundidad, sin mirar el reloj ni si el sometimiento a unos imperativos de tiempo-espacio-publicitarios que condicionen el resultado final. El ‘periodismo lento’ atiende a una serie de preceptos que procuramos resumir a continuación:

Originalidad: practicar la originalidad pasa por abordar enfoques distintos, trabajar el contenido desde un punto de vista diferente al que proyecta la mayoría de soportes informativos. Si ponemos el fotoperiodismo como ejemplo, podríamos recurrir al reportero gráfico que huye de la foto-encuadre por la que reparten codazos sus compañeros y arriesga, por ejemplo, con una ‘metafoto’ o  foto de los fotógrafos fotografiando el hecho noticiable, que podría quedar en segundo plano. Desde el punto de vista escrito, sería el hito abordado desde otro prisma diferente al del teletipo, la nota de prensa o la profecía lanzada por la fuente que protagoniza la pieza. La actitud del profesional y el tiempo que dedique a abordar la realidad a informar, a documentarla, a contextualizarla, a enmarcarla en su guion periodístico, será cómplice necesaria para la consecución de la originalidad.

Calidad: del precepto anterior se desprende la necesaria calidad, cuyo resultado es la suma de otros factores necesarios que abarcan desde las habilidades escritoras del periodista, el conocimiento del entorno, el contexto geográfico de la pieza que trabaja, los contactos que tenga o adquiera para trabajar el contenido, hasta las nociones de marketing digital que aplique para que el resultado de horas de trabajo se proyecte a una audiencia lectora potencial de facto.

Especialización: el mejor aliado para trabajar desde el punto de vista periodístico el escenario del Big Data puede pasar por la especialización. Será entendida por el conocimiento exhaustivo de una materia a partir de la trayectoria profesional dedicada a la misma y al manejo de las habilidades técnicas para perfeccionarla y comunicarla. En este capítulo, el periodista especializado es un experto en la materia de la que informa, algo que habrá conseguido a base de leer, interactuar, practicar las relaciones públicas con los protagonistas de “su” actualidad y escribir sobre la materia con vehemencia posicionadora.

Dedicación: concatenado con los preceptos señalados, el de la dedicación es el principal aliado del slow journalism. Porque sin tiempo no habrá un resultado de calidad. Es la inversión imprescindible, el mejor testigo del periodismo lento que lo caracteriza como heredero del periodismo que narra historias, que se implica en el entorno del que informa, que conoce a sus protagonistas, que pregunta por las diferentes caras y por los diferentes grados de implicación condicionan la interpretación de los hechos. La dedicación es saber comunicar al detalle las distintas capas de la cebolla.

Publicación: una vez conseguido el resultado, esto es, el texto de nuevo cuño, original, trabajado bajo los preceptos indicados, revisado, filtrado, verificado y actualizado; llega el momento de publicarlo y difundirlo. Porque de nada sirve haber escrito una aportación brillante si a priori no nos hemos procurado la garantía de la publicación que nos permita difundir el conocimiento especializado que hemos redactado. Un blog propio que alimente nuestra marca personal, un medio digital que apueste por el slow journalism –que crea en los mismos preceptos-, una revista especializada que abra contactos y oportunidades para la autoridad de nuestra firma en el contexto abordado,… será la guinda que coloque en el camino la vocación practicada con la exclusividad de quien tiene argumentos para creer en el periodismo cocinado a fuego lento.

Posted by @os_delgado

enero 2017

Cómo tratan los medios de comunicación la situación de los refugiados

enero 18th, 2017|

Siempre se ha dicho que el periodismo es el cuarto poder del mundo, quizá sea por la fuerza que tiene su lenguaje o por la influencia que ejerce en la formación de la opinión pública. Pero lo cierto es que desde hace unos meses hemos vivido un aluvión de noticias relacionadas con la situación de los refugiados. Los medios de masas se han hecho eco de las circunstancias que afecta, según el informe anual de ACNUR, el Alto Comisariado de la ONU para los refugiados, a 65,3 millones de personas en el mundo.

Durante estos meses se ha informado en televisiones, radios, prensa e internet sobre la situación de los refugiados en la Unión Europea (UE), por la masiva llegada de personas por el Mediterráneo. Es por ello que el asilo y la inmigración han sido dos temas muy tratados por las grandes cabeceras.

Las entradas a la península, por Ceuta y Melilla, así como por el Mediterráneo han copado los titulares de los medios de comunicación y el uso de los términos para describir esta situación ha abierto el debate. María Clara Martín, representante del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) en Ecuador afirmó en televisión que el tratamiento sobre la crisis de los refugiados es fundamental en la construcción de la opinión sobre los refugiados.  “Hay medios que responden a agendas xenófobas y otros que resaltan la situación como es”, añadió.

Asimismo, según apunta el informe anual de Red Acoge, siguen produciéndose actitudes y comentarios que reducen a la población inmigrante y refugiada a meros problemas. En este sentido, la organización apunta que se han creado tres categorías diferenciadas: inmigrantes económicos, personas refugiadas y nacionales españoles.

Una clasificación que cosifica a estas personas y se traduce en meras cifras económicas, en muchas ocasiones. Una información que ha derivado en problemas de convivencia, alimentando el miedo y el odio a lo desconocido, cuya consecuencia más directa es condicionar la opinión de la sociedad sobre la población inmigrante, mucho antes de que ésta llegue a la península, puntualizan desde ACNUR.

Por otro lado, el informe revela que hay una tendencia creciente al uso del término “inmigración irregular”, frente a ilegal que era el más empleado en 2015. Esta tendencia, según apunta Red Acoge, parece que se ha asentado.

Sin embargo, en el caso de los medios de Reino Unido no se percibe este cambio. Todo lo contrario, han publicado en repetidas ocasiones informaciones con un alto componente xenófobo en portadas, tales como “Encubrimiento de los inmigrantes furtivos en el Reino Unido”, “Revolución de inmigración” o “Los inmigrantes pagan sólo 100 libras por invadir Gran Bretaña”.

Aunque este ha sido el principal debate durante los últimos meses, parece que con la ola de frío los medios españoles apuntan a la sensibilización social con la situación de los refugiados. Las cabeceras más importantes se han hecho eco de 50 historias individuales de personas afectadas, según el informe. Los medios han realizado un llamamiento al sentido común, como El País que publicó el 17 de enero un reportaje titulado “Morir de indiferencia en la fría Europa”, apelando a que “nosotros podríamos ser mañana esos migrantes abandonados al frío”.

En la misma línea, El Mundo ha ejercido de altavoz con el mensaje de ayuda de ACNUR, que pide auxilio para proteger de las inclemencias del tiempo a las personas que se encuentran en el centro de Belgrado. “La falta de vías legales para entrar en países seguros empuja a quienes necesitan protección internacional a ponerse en manos de mafias y arriesgar la vida”, puntualiza el Alto Comisariado de la ONU.

Por su parte, ABC, se muestra algo más contundente con su último titular sobre la situación, “Refugiados congelados: la vergüenza de Europa” y publica un vídeo donde se pueden observar las calamidades que están padeciendo cerca de 2.000 personas en naves abandonadas de Serbia. Todos ellos denuncian las políticas que impiden normalizar la entrada legal al país de estas personas.

Fotos: ACNUR

Tendencias y retos del Periodismo para 2017

enero 9th, 2017|

El año que acabamos de cerrar no ha sido un buen momento para los medios escritos en España. Según el último informe del Estudio General de Medios (EGM), que abarca de febrero a noviembre de 2016, la evolución de la penetración de los diarios se sitúa en 26,5%, tres puntos por debajo del mismo periodo del año anterior. Esta tendencia descendente se ve también en suplementos y revistas, así como en la televisión. La radio es el único medio tradicional que se mantiene. Mientras, el porcentaje de penetración en Internet continúa al alza.

Por tanto, el Periodismo se enfrenta en este 2017 a una serie de tendencias y retos para tratar de mantener y fidelizar a los lectores e, incluso, incrementarlos. La solución se encuentra en abordar un modelo de negocio que sea capaz de aunar la parte digital con el papel con el fin de no descuidar ninguna de las dos esferas. Durante este año, el Periodismo se enfrentará a estos seis puntos:

1.- Las noticias y reportajes de calidad, de pago en Internet. El director de Financial Times, Jon Slade, ha señalado que este año se espera que haya un incremento de contenidos muy trabajados para cuyo acceso se realice una suscripción Premium. De hecho, lo compara con la industria de la música, que ha hecho algo similar con los grandes grupos. “Premium también cuenta con un beneficio editorial: permite profundizar a la audiencia principal en el corazón de las áreas de su interés, en aquellos asuntos que pueden ser demasiado ‘esotéricos’ para un lector más generalista”, explica.

2.- Medios cada vez más locales. Dado que Internet lo abarca todo, los medios de comunicación locales van a cobrar un mayor protagonismo a lo largo de este año. Este tipo de información, con historias más cercanas, huye de la generalidad que muestran los grandes medios de comunicación y de la ‘infoxicación’ de la Red. Estos medios aparecen tanto en papel como digital. Un ejemplo es Baandú, una app realizada por periodistas que cuenta las noticias de localidades de Valencia.

3.- Videos en directo. Esta tendencia ha marcado 2016 y durante este año vamos a ver cómo se consolida. Distintas redes sociales, como Facebook y Twitter, ya permiten las retransmisiones en video, por lo que los periodistas pueden emplear este tipo de herramientas cuando tengan que cubrir una noticia. El video en directo aún tiene que avanzar mucho y comenzarán a surgir más aplicaciones ad hoc.

4.- Realidad virtual. Este aspecto, más que ser una tendencia, es un auténtico reto para el Periodismo. ¿Cómo se puede emplear? Uno de los planteamientos radica en que los usuarios puedan conocer una noticia de primera mano a través de este tipo de herramientas, pero aún hay que ver cómo hacerlo. The New York Times ha comenzado en este sentido con los videos de experiencias 360º.

5.- Seguir la pista a Snapchat. Durante 2016 muchos medios, como CNN, se lanzaron a la aventura de la red social del fantasma, a la que hay que seguir muy de cerca. Otras redes sociales, como Instagram, han copiado algunos de sus señas de identidad, como el ‘Stories’. Snapchat va a seguir evolucionando durante este año, tanto a nivel publicitario como a la hora de comunicar noticias.

6.- Interactuar. Se trata de los asuntos más importantes dentro de la filosofía de la web 2.0. Y, aunque parezca que es un aspecto interiorizado, a los medios de comunicación aún les falta mucho recorrido para interactuar con su público, bien sea a través de una mensajería instantánea como Telegram o de las redes sociales. Con hacer un barrido por alguna de las cuentas de Twitter de los medios de comunicación se ve que prácticamente no interactúan, un aspecto que cada vez es más demandado por la audiencia.

diciembre 2016

De la digitalización periodística

diciembre 7th, 2016|

Los medios impresos afrontan, una década después de cuando quizás tendrían que haber comenzado a planteárselo más que caer en el error de mirar hacia otro lado, una transición hacia la digitalización periodística de sus redacciones. Y lo hacen preguntándose por qué abordar antes, el huevo o la gallina; o, lo que es lo mismo, a qué atienden con prioridad: a la edición en papel o a la digital; o si hacen piezas adhoc para una y para otra versión de las informaciones; para esos dos ritmos de vigencia que brinda la actualidad servida pensando en una audiencia móvil o la que se proyecta todavía a los que, aún teniendo móvil, conservan el hábito secular de leer el periódico con su desayuno continental.

En paralelo, la sociedad sí se ha transformado, y desde mucho antes. Por lo menos, lo ha hecho progresivamente y con una década de adelanto sobre las maquinarias mostrencas que ahora se plantean cómo recuperar el aliento perdido. Porque la empresa informativa tradicional ha querido ver una amenaza en las nuevas herramientas de comunicación que ha utilizado la sociedad desde la universalización del Smartphone. Ha preferido en la última década, coincidiendo con el nacimiento de Twitter, de Instagram, de Snapchat, de Pinterest, de Youtube o de la consolidación de la figura del bloguero, proyectar la falsa creencia de que todo este entramado pertenecía a una moda pasajera, o que no respondía a los criterios profesionales que se le presuponen al medio tradicional, o que las redes sociales sólo han sido cauces para el desprestigio de la figura del periodista; o que los blogs han sido plataformas de comunicación baratas sin la creencia del periódico tradicional.

Un camino renegón al que ahora se enfrentan por obligación. El tiempo les ha quitado la razón. Las audiencias a las que dirigen sus noticias están más que familiarizadas con las nuevas plataformas y conviven con ellas. Por lo que, si esos lectores saben “latín”, a los periódicos nos les queda más remedio que proyectar el “latín” en los formatos, bajo la nueva inmediatez, en contexto al tiempo que toca vivir y con la cualificación actualizada de los profesionales que desempeñan brillantemente el ejercicio de la profesión periodística en sus redacciones. Porque, que a nadie se le escape, los plumillas y el resto de profesionales que componen el elenco de trabajadores de un medio tradicional, no son los culpables –como mucho en casos aislados alentados por el corporativismo-, sino más bien cómplices necesarios de la empresa informativa para la que trabajan.

Adentrados ya, pues, en el proceso de digitalización de los periódicos. ¿Quién tiene preferencia, la redacción “del digital” o la redacción “del papel”? ¿Cómo se consigue aunar el trabajo del profesional sin que tenga que trabajar doble? ¿Cuántas noticias tienen “cuerpo” para alimentar la edición del diferido o la del día después? ¿No es hora de pensar sólo en digital, en la inmediatez, en la convivencia con las herramientas sociales asumidas por el imaginario colectivo? ¿No ha llegado el momento de que el papel recoja la reflexión, el reportaje, la profundidad o el contexto histórico como antes nunca lo había practicado, en exclusiva? ¿No es importante que el periodista tenga nociones de marketing digital para conectar mejor con su audiencia lectora?

El proceso, que tendría que haber comenzado en paralelo casi al practicado por los early adopters en la primera década del siglo XXI, está siendo traumático, especialmente para las redacciones de los periódicos locales. Es aquí, en el ámbito de lo cercano, donde la expresión de esta transición hacia lo digital, hacia la conversación de tú a tú con la audiencia lectora, afronta su punto más delicado. Los grandes grupos regionales son conscientes del reto y están haciendo los deberes –más vale tarde que nunca- para que 2017 traiga muchos titulares táctiles.

Posted by Óscar Delgado
Photo by Marga Ferrer

Cinco libros de periodismo para regalar en Navidad

diciembre 5th, 2016|

libros-de-periodismoSe acerca la Navidad y vuelve a la palestra la eterna duda sobre qué regalar. Un libro suele ser una buena idea pero, para no caer en las novelas clásicas o en los recurrentes best-seller del momento, conviene innovar. Un buen recurso pueden ser los libros de periodismo: reflejan algún aspecto de la realidad, el lector se empapa de historias que podrían ser la suya y de un estilo narrativo que tiende a evitar las florituras para limitarse a actuar como testigo de la información. Cinco propuestas:

‘Nos vemos en esta vida o en la otra’ – Manuel Jabois. El periodista del diario El País cuenta con su particular elocuencia la vida de Gabriel Montoya antes y después de los atentados del 11-M en Madrid. Montoya fue el primer condenado por este ataque terrorista, así como el único menor de edad implicado. Una historia cruda y directa en la que no faltan drogas, violencia y traición en los bajos fondos de Asturias, de donde salieron los explosivos que los terroristas utilizaron para asesinar a 191 personas.

‘El combate’ – Norman Mailer. El 30 de octubre de 1974, bajo el amparo de la férrea dictadura que gobernaba Zaire por entonces, Muhammad Ali y George Foreman se enfrentaron en uno de los combates de boxeo más ilustres de la historia. Una brillante y extensa crónica del evento y los días previos al mismo que sirve para comprender la sociedad africana, al megalómano dictador Mobutu y un deporte con poco respaldo mediático. Literatura y periodismo de alta calidad, tanto para amantes del boxeo como para aquellos que lo desconocen.

‘Voces de Chernóbil’ – Svetlana Alexievich. Hace tres décadas, un accidente nuclear convirtió la región ucraniana de Prípiat en el escenario de una de las principales catástrofes medioambientales de la historia. En este libro, cuya autora fue galardonada con el Premio Nobel de Literatura en 2015, hablan quienes lo vivieron. A través de uno de los más extendidos géneros periodísticos, la entrevista, Alexievich narra la historia de lo sucedido aquel ya lejano abril de1986 y las consecuencias que tuvo para quienes vivían allí.

‘Sarajevo’ – Alfonso Armada. Uno de los más famosos reporteros de guerra españoles desgrana minuciosamente la guerra de Bosnia. En este libro se recopilan los artículos publicados por el periodista, que enviaba desde el frente, junto con las reveladoras anotaciones que hacía en su propio diario personal. Una manera de conocer día a día el avance de un conflicto sanguinario que asoló los Balcanes a principios de los 90, ilustrado con fotografías de Gervasio Sánchez y repleto de valiosos testimonios y desgarradoras historias.

‘El hombre que estuvo allí’ – George Plimpton. Bajo ese sugerente título, el libro aglutina lo más destacado de la obra periodística de Plimpton, fallecido en 2003. Crónicas deportivas de hockey, baseball, boxeo, fútbol americano y retratos de personalidades históricas como John F. Kennedy, Norman Mailer o Leonard Bernstein pueblan las páginas de la obra, en la que no falta literatura paisajística y un estilo difícilmente repetible por su calidad y conexión con el lector.

agosto 2016

Los medios digitales más visitados en España

agosto 22nd, 2016|

El auge de las redes sociales y el incremento del uso de dispositivos móviles han aumentado de forma considerable el número de lectores de prensa digital en los últimos años. Aunque algunos medios tradicionales como la televisión continúan en primera posición con 88,2 % espectadores al día, la esfera digital continúa ganando terreno. Un dato que contrasta esta información es el de los usuarios diarios que consumen prensa, un 28,2 % frente a un 68% que se informa de la actualidad a través de los medios digitales, según el reciente estudio de EGM. Esta situación es tan sólo el principio de lo que parece ser una carrera sin final para los medios de comunicación en el ámbito 3.0.

La dimensión de este cambio se aprecia con más claridad, si cabe, en los datos que muestra el último informe elaborado por la OJD Interactiva, que recoge los datos de audiencia y tráfico de las páginas web con mayor número de visitantes únicos. Según éste, el diario digital Publico.es ha sido el nativo digital con más usuarios únicos en España y líder de audiencia en Internet durante el año 2015 con más de ocho millones de visitas diarias.

En segunda posición se encuentra Eldiario.es que ronda los cinco millones y medio de visitas al día en su portal digital. Muy próximo a él está también el diario El Español, encabezado por Pedro J. Ramirez, con 5.415.000 visitas, al que le sigue Europapress con unos datos de audiencia muy similares. En las siguientes posiciones se siguen muy de cerca La Razón (perteneciente a Grupo Planeta) con 3.546.309 de visitantes, Nació Digital con más de millones y Esdiario con 2 millones. También entran en los diez primeros puestos otros medios como Mon.cat, Ara.cat, Muy Interesante y Vilaweb.

Por otro lado, el Estudio General de Medios ha registrado en su último estudio 5 millones de usuarios únicos en el primer año móvil en Elpaís.com, por debajo de Youtube con 23.080. Los tres últimos puestos del ranking que realiza EGM le conceden la tercera posición al diario deportivo Marca. Muy similar es la ola de audiencia de Twitter, que se sitúa en cuarta posición como el site más visitado por los usuarios.

Cabeceras como ABC y La Vanguardia registran 1.539 y 1.456 visitas diarias, respectivamente, según el mismo estudio efectuado por la EGM. Mientras que el portal Cinco Días registra 349 visitantes únicos al día.

Written by @ingabarda

La riqueza del contenido de una agencia de comunicación en verano

agosto 2nd, 2016|

Cuando el mes de agosto impone su régimen de pocas visitas, un escaso caudal informativo oficial (aunque este año en España la información política no cesa por vacaciones) o telediarios con informaciones de manual para jóvenes periodistas sin poder –aún- de agenda, el trabajo de una agencia de comunicación especializada en trabajar contenidos periodísticos propios o para terceros adquiere un protagonismo proporcional.

Porque es en agosto cuando la agencia de comunicación adquiere un papel protagonista de agencia de prensa, esto es, de la instancia desde la que se pueden hacer florecer enfoques originales, de nuevo cuño, elaborados con conciencia periodística, a los medios tradicionales y digitales. Mientras la agencia facilita enfoques, perchas informativas y fuentes contrastadas, el medio puede obtener la exclusiva de un tema diferente al que marca el tópico del famoso de vacaciones, la medusa, la piscina o los robos en viviendas. Pero para conseguir esa comunión entre la agencia y el medio es fundamental que la primera tenga la capacidad de trabajar contenidos de calidad periodística y que sepa “vendérselos” en el idioma que espera el colega plumilla que los puede estar esperando para alimentar su sección.

Y como hablamos de secciones y de especialización, lo aconsejable para la agencia que quiera aprovechar la canícula agostiza es que se ponga en el lugar del receptor de la información. Por un lado, del periodista especializado y, por otro, del lector final o audiencia al que se dirige el mensaje. En este viaje vacacional de la información, la calidad ha de ser premisa, la originalidad argumento de venta y la especialización o exclusividad en el trato con el compañero del otro lado, argumento para la puesta en común del contenido.

Una agenda trabajada, una base de datos segmentada por temáticas o por ámbitos geográficos y una redacción de calidad periodística serán los tres aspectos que habrán de acompañar al periodista de agencia de comunicación con vocación de agencia de prensa. Tanto la agencia, como los clientes de la agencia y los propios medios o blogs, verán alimentada una buena relación de interés para todas las partes a partir de esta oportunidad estival.

¿Le pegamos entonces una patada al mes de agosto difundiendo contenidos de calidad?