nuevos aires empresas comunicacion

Nuevos aires de comunicación en las empresas

Con septiembre recién amueblado, la normalidad asimilada y la vuelta al cole servida, la nueva temporada abre en las empresas de par en par nuevos aires de comunicación. Si habitualmente este es un mes que marca un antes y un después en las mercantiles, como si del inicio de un nuevo año se tratara, para las agencias de comunicación también lo es. Porque es un mes clave para trabajar las acciones especiales que definirán el último tramo y para comenzar a planificar 2022, desde el punto de vista de los medios propios y los medios externos.

Plan de medios. Así, las pymes con inversión en publicidad en medios de comunicación tradicionales, especializados o digitales, afrontan la definición del plan de medios del ejercicio que viene. Pero también los hitos clave que justificarán la apuesta por las acciones de marketing y en torno a las cuales se circunscriben las inversiones que vayan a realizar.¿Qué guía apostar por un soporte u otro? ¿Y por un canal más o menos especializado? En buena medida, depende del presupuesto que rodee la apuesta de la empresa por su presencia en ferias, por la participación en jornadas sectoriales o por el propio impulso desde el seno de la mercantil de acciones especiales que congreguen la atención de su sector, ya sea online u offline.

Balance. Otra de las circunstancias apropiadas que aconseja envolver de comunicación bien puede ser el balance anual de las cuentas de la compañía. Una buena excusa para difundir a medios salmón los resultados, o para convocar a clientes y perfiles notorios de interés para los distintos departamentos de la firma a un hito de referencia. En este capítulo, la empresa conseguirá conectar con la prensa económica o los medios online especializados en su segmento, así como practicar las relaciones públicas con actores del ámbito público o privado para captar nuevas oportunidades de negocio o de participación en proyectos de colaboración entre ambas esferas.

Memoria de sostenibilidad. Como tercer ejemplo, y en clave sostenible, encontramos, la presentación de la memoria de sostenibilidad de la empresa en una fecha tendida, alejada de la del balance económico o de su principal feria sectorial. Este recurso centra su potencial en el marketing relacionado con el medio ambiente, la responsabilidad social corporativa y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS). Al igual que en el caso anterior, la firma convoca a medios y perfiles de interés para la praxis de las relaciones públicas con la excusa de presentar un documento de calidad (trabajado bajo criterios de calidad, maquetación, interacción y participación) en el que recoge el grado de cumplimiento y el retorno social obtenido de la puesta en práctica durante el ejercico anterior de los compromisos incluidos en su hoja de ruta de responsabilidad social corporativa.

Con todo, en función del tamaño de la empresa, de su potencial, de su singularidad o de la de sus productos y servicios, de las perchas informativas que contengan o de las fortalezas y debilidades que presente en su mercado, podrá tener numerosos ejemplos a los que aferrarse para plantear acciones que repercutan en su plan de acción general de forma favorable. Lo importante es, eso esí, planificar por objetivos cada acción, medir el retorno obtenido y, sobre todo, dejar el trabajo en manos de profesionales de la comunicación.

comunicacion-turismo-proximidad

Del enriquecimiento turístico desde la comunicación de proximidad

¿Se puede promocionar un nuevo destino turístico en relación a las bondades y fortalezas de su referente mayor más cercano? ¿Qué valores intangibles asociados al mayor se localizan con riqueza en el menor? ¿Es posible practicar acciones transversales de comunicación para que la experiencia y las virtudes de un destino se complementen con las aportaciones que le brinde el segundo? Las respuestas son afirmativas.

Como caso práctico, traemos la acción promocional emprendida por Turisme Carraixet, destino complementario a la ciudad de Valencia. La nueva marca abarca la zona de huerta de la zona metropolitana del norte de la capital del Turia, con los productos de proximidad agrícolas, rutas teatralizadas, experiencias en bicicleta y promoción de los platos que se cocinan con las materias primas de kilómetro cero en los restaurantes de la zona, que se han unido en un club denominado Tastem l’Horta.

Así, el turista que visita Valencia tiene la opción de pasar una jornada junto a la ciudad marcada por las tradiciones vinculadas a la singularidad de un territorio hortano pegado a la urbe que ha sabido mantener las costumbres y las tradiciones seculares de la agricultura de proximidad y de las personas unidas a lo que producen. Asimismo, la cercanía con las playas y con el patrimonio histórico que brindan los cascos urbanos de cada municipio, aportan el valor añadido a los intangibles del almuerzo, la cultura y el folclore del enclave.

Desde el punto de vista de la comunicación, las fortalezas referidas permiten escenificar mediante experiencias a pie de campo las virtudes del destino, con degustaciones gastronómicas, difusión de guías turísticas de autor y encuentros entre periodistas, chefs, bloggers, agricultores, comerciantes, cicloturistas y fuerzas vivas de la ubicación en parajes singulares enriquecidos por acciones de marketing creativo y noticiable.

Agencia Comunicación Valencia

Modalidades de repercusión en medios de comunicación y redes sociales

Cuando una marca, entidad, institución o empresa planifica su comunicación, lo puede hacer en tres términos claramente diferenciados: medios propios, medios pagados y medios ganados.

Si traducimos los tres polos al plano coloquial, nos referimos, en primer lugar, a las herramientas de comunicación interna propias (página web, newsletter, redes sociales, manual de estilo corporativo y de relación con stakeholders); en segundo lugar, al plan de medios, esto es, a la programación de los formatos, objetivos y del presupuesto destinado a la publicidad en medios de comunicación; y, en tercero, al gabinete de prensa y PR, o la capacidad de ser noticia por los valores implícitos al producto o servicio que tenga en el mercado, por la habilidad de serlo por algún aspecto transversal trabajado con clientes o proveedores o, entre otros más aspectos, por la relación de la actualidad informativa con la actividad o especialización de la compañía.

Con todo, lo normal es que desde las firmas se tienda a confundir los tres planos de trabajo de cara a la repercusión positiva en medios de comunicación y redes sociales. Bien porque no lleguen a asimilar que su organización pueda tener implícita una carga informativa ganada, bien porque la construcción de los mensajes, informativos o publicitarios, no la proyecten con la capacitación técnica necesaria para hacerlo en el mismo idioma del medio de comunicación, esto es, bajo estándares estructurales y con los materiales de apoyo que requieren los soportes para ser aliados antes que enemigos.

Tanto una repercusión pagada o ganada en medios trabajada con sentido como un trabajo de calidad asociado a los objetivos comerciales, estratégicos y a los valores de la empresa en los medios propios, aparejan su correcta proyección a las redes sociales. Porque un trabajo bien hecho en las tres perspectivas de la comunicación de la empresa se traduce en un sentimiento positivo aparejado a los. Intangibles descritos. Como también un beneficio reputacional y económico para las compañías.

La clave está en asimilar los tres ejes comunicacionales y relacionales y ponerlos en manos de profesionales que ejerzan de consultores estratégicos de comunicación, de relaciones públicas y de transmisores de mensajes de calidad para cada una de las audiencias a las que la empresa dirija sus informaciones, productos y servicios.

hoja_de_estilo_redes_sociales

Una hoja de estilo para marcar la tendencia en las redes sociales

¿Cómo planifico el contenido que difundo en las redes sociales de mi empresa? ¿Qué hashtag utilizo como enseña corporativa para identificar todos los mensajes que dinamizo desde estos canales? ¿Cuál es el tono que busca la audiencia a la que me dirijo? ¿Qué está haciendo la competencia? ¿Con qué frecuencia y en qué cuentas he de sumar mi aportación a las comunidades online?

Estas y otras preguntas son las que hemos de plantear antes de lanzar cualquier estrategia de comunicación en las redes sociales. Cuanto mejor definidos de antemano tengamos marcados el ritmo, el tono, la cualidad, la cantidad, la forma, el fondo o los contenidos que dirigiremos a la acción orgánica y los que sumaremos a las campañas promocionadas, mejor sabremos conectar con las personas que potencialmente estén más interesadas en los productos, servicios y en sus valores y características.

La hoja de estilo es la herramienta que utilizaremos a priori para marcar todos estos indicadores estratégicos que, además, servirán para evaluar mejor a posteriori la puesta en práctica, activación y dinamización de los contenidos que definirán la estrategia de comunicación que planteemos.

A imagen y semejanza de lo que hacían los medios de comunicación en el siglo XX, con sus libros de estilo y las instrucciones de manejo de sus herramientas para conectar con los oyentes, espectadores o lectores; las empresas, medios o entidades que apuesten por las redes sociales habrán de contar con este recurso para saber por dónde camina la proyección de su identidad corporativa online.

Asimismo, será un instrumento de comunicación interna que implique de forma horizontal o vertical a todos los departamentos del organigrama. Para que, quien más, quien menos, conozca al detalle el sentido estratégico de la presencia de su ‘casa laboral’ en las redes sociales. También de las personas en la organización más reacias a conectar con el prisma online de su representación, la opinión que se tiene de sus productos o servicios y, a la vez, de las personas mismas que prestan o dan la cara por la actividad que brinda.

Por ello, la hoja de estilo ha de imponerse en cualquier estrategia de comunicación y marketing antes de lanzarse a una campaña o presentación; o de comenzar la presencia en las redes sociales de una empresa cuya apuesta era improvisada hasta la fecha o de la que quiere comenzar a apostar por la comunicación online y sus consecuencias medidas, anticipadas, calculadas.

soma-comunicacion-fotografia

La fuerza de la fotografía de calidad

La pandemia nos ha dejado tanto sin palabras como con numerosas imágenes para siempre. Con todo, ha reforzado la fuerza de la fotografía de calidad y la necesidad de encontrar la autenticidad de lo recurrente en el ámbito profesional. Especialmente, en aquellos nichos que han conseguido hacer frente a situaciones rocambolescas, insólitas, nuevas o deslocalizadas.

Si bien los eventos, encuentros, actos públicos o presentaciones corporativas con la covid-19 se han circunscrito a ámbitos online, sin la convocatoria, el reclamo del networking cara a cara o la promoción in situ de productos, servicios o medidas; las empresas han necesitado adaptar sus tarjetas de presentación, reforzar sus versiones online o ahondar en la difusión de contenidos de calidad a través de sus propias plataformas.

En esta línea, la inversión en imágenes de calidad, hechas por profesionales del fotoperiodismo o de la fotografía publicitaria, ha sido una línea de trabajo que ha reportado un retorno para las mercantiles que lo han realizado o lo solicitan, ya sea a través de sus departamentos de comunicación y marketing o de otras áreas del organigrama.

En el contexto de la pandemia, los valores esenciales, tanto intangibles como tangibles, han reflotado como herramientas básicas para la comunicación de los productos y servicios de las empresas, instituciones o marcas. Lo básico como elemento de conexión con los segmentos a los que se dirigen. Los valores primarios como sentimiento aparejado a un producto o servicio. Y, en esta línea, las fotografías como representación esencial de la nueva comunicación.

Fotografías de las personas que forman parte de la organización; fotografías genéricas de sus productos o servicios; fotografías inspiradoras de su actividad; fotografías del contexto en que se dan las circunstancias de producción o de generación de ideas; fotografías de momentos clave para la conexión con los clientes; fotografías para las redes sociales que sean auténticas, las propias de la compañía, por encima de instantáneas manoseadas procedentes de bancos de imágenes usados por otras tantas firmas sin un sello de identidad propio.

Reclamar un servicio profesional de fotografía es una acción que, además, refuerza los valores esenciales de las corporaciones, en la línea de la responsabilidad social, de la transparencia de los procesos que trabajan y de la plasmación de apuestas por la calidad y de preocupación por quien está al otro lado.

Apostar por la fotografía de calidad y l@s fotográf@s que los desempeñan es creer en un sello propio con el que llegar a clientes, medios de comunicación y con el que trabajar una marca en los canales sociales, blog o web de las empresas.

Sobre el mareting noticiable

Marketing noticiable: narrativas de grandes titulares

Cuando se concibe el lanzamiento de un producto o servicio con narrativas que, más allá de una significación publicitaria o promocional, aparejan una singularidad que conecta con el imaginario colectivo, local, nacional o especializado, el efecto llamada puede significar el valor añadido de la noticia.

Y de la noticia, el recorrido adicional por las redes sociales. Es, lo que podemos definir, como marketing noticiable. Una forma de pensar en la repercusión ganada de las campañas que se comunican o dinamizan gracias al ingenio creativo que consigue colocarlas en las prioridades de los medios de comunicación o que recorren los principales perfiles de las redes sociales a través de factores humanos clave para conseguirlo, como la novedad, lo insólito, la simpatía, cercanía, la empatía o la excepcionalidad.

Para conseguir el efecto descrito, es fundamental creer que se puede hacer con un equipo que conozca las especificidades de los medios de comunicación, de los profesionales que en ellos trabajan, las dinámicas de representación de estos hitos en las redes sociales y la forma en que podrían circular por los canales que conectan con el público masivo.

Vídeos de marca, campañas como las celebran días especiales para los sectores en el calendario sectorial de marketing, lanzamientos que coincidan con fechas señaladas u oportunidades para ampliar el recorrido de una acción, contextos de actualidad propicios para incrustarlos y las oportunas habilidades desplegadas para realzar la importancia que tenga la campaña en sí misma, a través de una planificación adhoc, permitirán acercarse al objetivo de una repercusión ganada adicional a la pagada con grandes umbrales de credibilidad.

Porque ser noticia para una campaña es un añadido que pocas veces se consigue o contempla la agencia o la marca impulsora de las acciones pagadas. En términos cuantitativos, apostar por esta guinda del pastel suele significar un escaso porcentaje de la inversión total y la recuperación de la misma suele multiplicarse por más de dos dígitos.

En esencia, es poner la fuerza creativa de la campaña en común con la capacidad informativa de profesionales de la comunicación bien contactados, tanto en medios de comunicación como con perfiles del ámbito periodístico en las redes sociales. Una nueva forma de entender los gabinetes de prensa y las relaciones públicas a partir del bagaje tradicional de los que siempre han tenido olfato para conectar con la novedad, la actualidad y las oportunidades para las exclusivas.

marketing-sostenible-soma-comunicacion

El marketing sostenible como tendencia para 2021

Las siglas que se derivan de la principal, ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible), van marcar la pauta de la agenda empresarial en 2021. Por imperativo legal, por  sumar en el cuidado del planeta, por practicar inversiones socialmente responsables, por demostrar que se pueden hacer las cosas de otra manera, por la economía circular, por las mil vueltas de las teorías en torno a las erres de la sostenibilidad,… Cualquier coartada será necesaria para proyectar las apuestas que cada cual realice a favor del medio ambiente. De comunicarlas, de enlazarlas con los beneficiarios, de conectar con las audiencias que las aprecien, será el marketing sostenible la principal baza para conseguirlo.

 Así, la manija la marcarán las medidas encaminadas a la reducción de los GEI, la compensación de la huella de carbono, la memoria de sosteniblidad como suma a la RSC y al balance financiero, los criterios de buen gobierno ambiental o los productos y servicios de proximidad, entre otras muchas acciones relacionadas con óptimas prácticas empresariales. Unas prácticas que se generalizarán en 2021 y que marcarán la necesaria praxis de una comunicación y de un marketing responsable, que tenga en cuenta las singularidades de dichas apuestas para aplicar los mismos criterios sostenibles en los objetivos promocionales que se impongan.

En este sentido, la planificación estratégica de las campañas de marketing que acompañen la acción sostenible de las empresas habrá de contemplar unos básicos de valor añadido como los que siguen:

Responsabilidad. En la relación entre los objetivos de las empresas y la satisfacción de sus clientes se suma la variable de la responsabilidad de que se dé en términos de respeto a las reglas de juego medioambientales, tanto de los productos y servicios, como de su consumo, como de la promoción de los mismos bajo criterios sostenibles.

Compensación. Precisamente,  las campañas y las acciones que se pongan en marcha encontrarán un valor añadido sostenible si van aparejadas de cálculos como el CO2 que van a proyectar su puesta en práctica y la compensación que se va a acometer para reducir el daño que se pueda causar al medio ambiente. Con todo, antes de practicarlas, una previsión planificada podrá servir para modificar, enriquecer o suspender determinadas acciones que un plan de marketing sostenible desaconseje por el retorno nocivo que significaría ponerlas en práctica.

Toma de decisiones. Al igual que en planes de marketing sin el apellido responsable, las tomas de decisiones van aparejadas a la praxis de las acciones promocionales y de diálogo con clientes o consumidores. La respuesta de unos y la flexibilidad de otros pautados por el responsable de marketing sostenible conseguirán, de nuevo, regresar al punto de partida: la responsabilidad. Responsabilidad en tomas de decisiones tomadas con la frecuencia marcada a priori con la salvaguarda de encajar nuevas en la evolución de las consecuencias derivadas de las acciones promocionales.

soma_prensa

Despublicar ya existe

Como Teruel, que ya lo consiguió hace unas décadas, o al menos procuró hacerlo; como los vehículos eléctricos, como los tuiteros, como las agencias de comunicación, como los titulares en su día, como la pirámide invertida desde tiempos inmemoriales, como los trozos de papel que reciclamos en el contenedor azul, como los libros que antes no eran y ya son, como el barbijo, como los probióticos o las morgues. La semántica de la pandemia se ha acomodado ya en el Diccionario de la Rae.

Más de 2.500 palabras han recibido el plácet de la autoridad lingüística competente para que pasen al salón de la fama, a ese quicio en el que los vocablos campan a sus anchas, en el que conviven con otros seculares protagonistas de grandes títulos de la literatura universal o con vulgarismos tan institucionalizados que también han llegado al limbo del saber estar, a la consideración oficial. Por maleducados o por mal utilizados. Tanto, que conectan con el imaginario colectivo hasta vestirse de blanco sobre negro.

En el capítulo periodístico, tan afectado en el plano de las personas por la pérdida de puestos de trabajo en las redacciones de los medios tradicionales, tan perjudicado por la credibilidad de los mensajes informativos o por el manoseo de las manos que mecen la cuna del poder, tan espolvoreado por los anglicismos que todo lo manchan –viernes negro, mejor- como las tan cacareadas fake news; también hemos asistido a la ‘legalización’ de palabras tan gráficas como despublicar.

Despublicar es borrar, eliminar, quitar lo publicado. O, escribiendo académicamente: Retirar del acceso público un contenido en un entorno digital (sic). Asó lo define el Diccionario, aunque con el apellido de ‘entorno digital’; habrá que esperar a que la autoridad lingüística deje de diferenciar entornos digitales de tradicionales; habrá que desear también que las redacciones de los periódicos dejen de diferenciar ambos soportes.

Porque la información periodística hoy, y hace ya años, es. Y es por encima de apellidos añadidos como digitales o tradicionales. Lo importante, más que es, es que sea. Y que haya muchos periodistas practicándola, con todas las herramientas a su alcance, bajo cualquier soporte, bajo cualquier dispositivo, en unas condiciones dignas para ejercer la profesión antes de que el Periodismo deje de figurar como oficio en el Diccionario.

Nota del autor: me niego a despublicar este artículo, salvo que se convierta en un saco roto de letras.

periodismo_especializado_empresas

Cómo el periodismo especializado nutre la comunicación de las empresas

Si partimos de una necesidad básica de las empresas: comunicar. ¿Cómo incluir los contenidos en la estrategia que se plantee una mercantil para conectar con su audiencia objetivo? Si atendemos a que dicha audiencia la componen sus clientes, la competencia y la comunidad que dé con sus servicios gracias al buen posicionamiento en buscadores, apostar por periodismo especializado para sus canales propios puede ser una buena forma de empezar.

Pero, ¿qué es periodismo especializado? Es la disciplina que practica el periodista que ha sabido forjarse una reputación y una autoridad al escribir sobre determinado tema. Y son sus contactos, su influencia y su capacidad para dinamizar los contenidos que redacta en comunidades afines, esto es, especializadas en el mismo ámbito que quien los redacta. Si consideramos los medios propios online de una empresa sus redes sociales, su web y su blog (su medio de comunicación, en esencia), ¿cómo no van a contener éstos especialización relacionada con los productos y servicios que ofrece a ámbitos profesionales o al consumidor final?

De ahí que la estrategia de comunicación de las empresas habría de dibujar una planificación que bifurcara sus objetivos por medios propios, medios externos y acciones pagadas, armonizadas todas ellas con el esfuerzo presupuestario que pueda invertir en relación a su tamaño. Con todo, el elemento primario que habría de contener pasaría por la especialización; la misma que brinde con su presencia en el mercado.

¿Para qué? Para conectar con prescriptores especializados que valoren los análisis, la proyección y el protagonismo de la firma en el sector; para practicar las relaciones públicas con la excusa de sentar las bases argumentales que rigen la actualidad de su ámbito estratégico; para posicionar más y mejor sus productos y servicios en relación a los contenidos exclusivos, originales y de calidad que publique en sus canales propios.

Son muchos más los argumentos que pueden esbozarse para que una empresa invierta en especialización y si es periodística, mejor que mejor. Pero la narrativa, la oportunidad, la viabilidad, la originalidad y la cantidad de ventajas que aglutina dicha inversión es para que se practique con los ojos tan abiertos y decididos. Para eso hay agencias de comunicación que, además de practicar estrategias de marketing digital de calidad, apuestan por firmas prestigiadas para sus clientes, para dar en el foco de su principal necesidad: audiencias que sean prescriptores de clientes.

radio_DAB

¿Cuándo implantará España la radio digital terrestre?

La radio digital terrestre (DAB) se ha quedado anclada en litigios en los tribunales, tantos como autonomías existen. Desde que se instalaron los primeros multiplex de emisión en 1999 -año en que se aprobó el Real Decreto1287/1999 que convertía a España en pionera en la implantación del sistema en Europa-, sitos en Madrid y en Barcelona, la fotografía se quedó detenida. Tan obsoleta se ha quedado la nueva tecnología que ya impera en el resto de Europa un nuevo estándar, DAB+, que convive ya con las rutinas de vida de nórdicos o británicos, por citar dos ejemplos que recoge la European Broadcasting Union (EBU).

Sin filtros, sin la evolución móvil registrada desde entonces hasta nuestros días. Porque son 21 años sin que los españoles puedan disfrutar de las hipotéticas ventajas de emisiones digitales. Si bien la televisión digital terrestre (TDT) sí que ha conseguido imponerse en las costumbres de recepción, el DAB será el estándar gafado, el maltratado o el aparcado. Seguimos en modo analógico en tiempos de digitalización, de smart cities y de 5G. ¿Curioso verdad?

Tener en casa un receptor DAB es equivalente a tener un florero. Por lo menos si quien lo tiene no reside en núcleos poblacionales de Madrid, Barcelona o cercanos a Gibraltar, desde donde cuatro emisoras emiten con una sola frecuencia DAB+. Con todo, las marcas de vehículos a partir de la normativa europea van a incorporar progresivamente desde este mismo año equipos de audio equipados con DAB, que serán en España floreros similares a los mentados si las autoridades no desbloquean los litigios abiertos en los TSJ de las distintas autonomías donde se han convocado concursos que han quedado bloqueados y en los que las empresas que optan a las frecuencias en algunos casos han ganado y ahora esperan el recurso de la Administración. Lo que hace temer un escenario caótico y mal gestionado como ya significó la asignación de emisoras analógicas.

Mientras en Europa el número de emisoras DAB ha crecido en los últimos tres años un 15% -hay unas 1.850 estaciones– es conveniente poner el foco también en los hábitos de consumo de la audiencia. Los jóvenes escuchan menos la radio, lo que está mermando público potencial al medio eterno. A su vez, este aspecto obliga a que la radio agilice en investigar si estas nuevas fórmulas de emisión van a aparejar herramientas de captación y de fidelización del perfil más joven de oyente. ¿Cómo se podrá sincronizar la emisión en directo con los contenidos y las plataformas que habitualmente utiliza esta franja de edad? Pregunta sin respuesta hasta que no conozcamos de forma decidida una apuesta por el DAB y sepamos analizar las posibilidades de interacción con la audiencia que apareja.

La tercera vía de escucha que ha propiciado confundir a los responsables de agilizar su puesta en marcha es la radio en internet. O, lo que es lo mismo, el volcado de la emisión analógica a través de las páginas web y de las apps de las emisoras de radio convencional, así como los servicios de podcast y de radio a la carta.

Informe DAB de la EBU

Radio digital terrestre en Europa. Informe de la EBU.

Según el último informe de la EBU, la principal alianza mundial de medios de comunicación de servicio público que representa a más de cien organizaciones en todo el mundo, en los países donde se ha implantado el DAB+, como en Noruega, donde ya han dado el apagón a la FM, los oyentes reconocen la oferta radiofónica y los nuevos formatos que brinda, como programas infantiles o exclusivos para adolescentes, lo que les permite ganar el pulso a otros canales como Youtube, que también integran en la programación. De hecho, más de 500 emisoras en Europa ya solo emiten en digital, sin equivalencia en analógico.  Un paso que podremos ver, quizás, en España en los próximos años, lo que redundará en un cambio radical del concepto de parrillas radiofónicas. Las mismas que nadie se atreve a cambiar, que solo mutan de nombres temporada tras temporada pero que, en esencia, mantienen escaletas bajo un mismo esquema heredado del siglo XX.  El siglo XXI empuja hacia un nuevo modelo que impera consolidarse antes de que se quede por el camino la audiencia que protagonizará la radio del futuro.